19/04/2019 tango

Nstor Marconi: "Me dediqu a jugarme por lo mo"

El bandoneonista y compositor ofrecerá este domingo a las 20 un concierto gratuito en La Usina del Arte, que marca el cierre de un ciclo realizado en homenaje a su trayectoria.

Por Romina Grosso

Néstor Marconi, uno de los grandes referentes del tango, se refirió al cierre del ciclo realizado en homenaje a su trayectoria y que para él significa “un premio a la lucha y a no bajar los brazos”.

“A pesar de los problemas y los sinsabores, siempre busqué hacer cosas, tal vez este es un reconocimiento a esa lucha”, subrayó el músico, quien nació en 1942 en Rosario, y a los 19 años viajó a Buenos Aires para integrar a principios de los 60 la orquesta de José Basso, lo que marcó el inicio de un largo romance con el tango que continúa hasta hoy y que de alguna manera compartirá en esta presentación en el auditorio del complejo cultural ubicado en Caffarena 1 Capital Federal, que se realizará con entrada gratuita.



“Yo trato de hacer como lo siento al género. Fui transitando lo que yo pensé que era un camino que nos abrió Ástor Piazzolla. Siempre traté de ser más honesto con lo que nos abrió a todos, unas posibilidades distintas para hacer sobre el tango, poniendo cada uno lo nuestro”, indicó en diálogo con Télam Néstor Marconi.

Luego de haberse presentado en tres formatos en La Usina -quinteto, dúos y tríos-, el instrumentista y arreglador completará el ciclo “Grandes Maestros” -inaugurado por el mismo- con un concierto que contemplará sus diferentes etapas. “Será variada la cosa, vamos tocar un repertorio que incluye temas de Piazzolla, clásicos como 'Fuimos', de Dames y Manzi, y algunas piezas mías”, contó.

En relación a cómo vivió estos conciertos en su homenaje, Marconi contó que fue muy bien recibido y con mucha calidez por la gente. “Vinieron muchos jóvenes, adultos y viejos, el hecho de que la entrada sea gratuita da la posibilidad a que todo el mundo pueda venir a escuchar música, no hay tantos lugares donde se pueda escuchar tango y los que hay son muy caros”.



En una suerte de repaso por su historia con la música, Marconi contó que ya desde hace mucho tiempo “me dediqué a jugarme por lo mío, desde los 70 empecé a no depender de ninguna orquesta”. “Entré por la puerta grande, con menos de 20 años ingresé a la orquesta de Basso, que trabajaba muchísimo, todos los días, en lugares como el Marabú o el Maipo”, evocó.

A los pocos años se separó de la orquesta para dedicarse a tocar como único bandoneón y con músicos como Osvaldo Manzi y Lito Scarso, además de irse de gira con el ballet de Juan Carlos Copes. En 1970 se sumó al sexteto de Enrique Mario Francini, y luego fundó el Vanguatrío con Héctor Console y Horacio Valente.

En Caño 14, reducto porteño del tango, tocó con varias formaciones, como las orquestas de Héctor Stamponi, Pepe Basso, Atilio Stampone y el conjunto del Polaco Goyeneche, quien fue su gran amigo.

“En Caño 14 actuaban Troilo, Copes, Goyeneche. Abría la noche Rubén Juárez. Yo estaba con Enrique Francini, y la cola para entrar al segundo show ya daba vuelta la esquina. La gente veía a todos estos músicos”, recordó.

En la década del 70 tocó con distintas formaciones en países como Japón y Suecia, donde inauguró el mercado del tango, y en los 80 se volvió músico estable del Café Homero. En los 80 giró por varios países europeos, para incorporarse en la década del 90 al circuito de la música clásica internacional, interpretando como solista piezas del repertorio para bandoneón y orquesta.

Télam: ¿Cómo vivís el hecho de ser un referente para los más jóvenes?
Néstor Marconi: Es algo que te compromete a renovarte, a mantenerte en un nivel que te hizo llegar a esa gente. La forma de agradecer es dándole todas las energías que uno pueda, como si fuera el primer día. A los jóvenes les aconsejo que se busquen a sí mismos, contagiados por los grandes músicos que ya pasaron, tratando de hacer las cosas a su manera, sin imitar.