14/03/2019 encuentro

Mujeres cineastas que triunfaron en una industria que supo ser masculina

Guionistas, productoras y directoras de cine argentinas que hoy reciben premios internacionales, contaron en un encuentro que las convocó, que lograron hacerse camino en una industria donde los hombres tienen, todavía, más oportunidades.

Guionistas, productoras y directoras de cine argentinas que hoy reciben premios internacionales, contaron anoche en un encuentro que las convocó, que lograron hacerse camino en una industria donde los hombres tienen, todavía, más oportunidades, a pesar de que les dijeron que el cine no era un lugar para mujeres.

“No pierdas tiempo, el cine no es un lugar para mujeres”, le dijo un productor a Lita Stantic cuando era una joven estudiante de periodismo y pidió permiso para presenciar una filmación en el año 1960, según contó la directora y guionista.

En 1984, Stantic fue productora de Camila, la película dirigida por María Luisa Bemberg que contaba la historia de una mujer aristocrática y su amor prohibido con un joven jesuita en tiempos de Juan Manuel de Rosas.

Protagonizada por Susú Pecoraro e Imanol Arias, Camila tuvo “dos millones y medio de espectadores”, recordó Stantic, al participar de un encuentro en el Cine Cosmos de la Universidad de Buenos Aires junto a otras guionistas, productoras y directoras.

Bemberg y Stantic también filmaron juntas “Yo, la peor de todas”, que relata la vida de Sor Juana Inés de la Cruz, y fundaron, con otras colegas, la asociación “La mujer y el cine”, que con sus festivales de cortometrajes fue el puntapié inicial en la carrera de muchas directoras.

“Hasta María Luisa (Bemberg) había poquísimas directoras, y siempre había un hombre que podía ayudarlas a entrar, un padre, un marido. En el set también eran muy pocas. El único rol que siempre le tocaba a una mujer era, en la posproducción, la cortadora de negativo”, recordó la cineasta con ironía.

A la directora y guionista Anahí Berneri, que recibió en 2017 la Concha de Plata en el Festival de San Sebastián por el largometraje Alanís, fue su padre quien le dijo que el cine no era para las mujeres.

“Mi padre también me dijo que los héroes son masculinos, pero a él le debo mi amor por el cine, era fotógrafo amateur”, comentó Berneri, directora de la película protagonizado por Sofía Gala que relata historias de mujeres que deciden prostituirse para ganarse la vida.

Berneri también fue premiada por el largometraje “Un año sin amor” (2005), que muestra la lucha por seguir viviendo de un joven con HIV positivo, interpretado por Juan Minujín.

“Intento no ver a las mujeres como víctimas ni a los hombres como sus victimarios, sino a ambos como víctimas de un sistema”, expresó la cineasta.

Del encuentro “Historias de mujeres en el cine argentino” también participaron Valeria Pivato y Cecilia Atán, que dirigieron “La novia del desierto”, estrenada en el Festival de Cannes en 2017, cuya protagonista es Teresa, quién pierde a los 54 años el trabajo que tuvo toda su vida como empleada doméstica de una familia.

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