12/03/2019 televisin

Arranque exitoso para "Argentina, tierra de amor y venganza"

La superproducción de época, que se estrenó el lunes, está protagonizada, entre otros, por Gonzalo Heredia y Eugenia "China" Suárez, quienes hablaron con Télam.

La superproducción de Pol-ka "Argentina, tierra de amor y venganza" tuvo un notable arranque en materia de audiencia en la pantalla de El Trece, al obtener un rating que la consultora Ibope estimo en 13.7 puntos.

La trama se sitúa en los años 30, luego del golpe de Estado a Hipólito Yrigoyen y con el marco de la década infame y de los gobiernos conservadores y fraudulentos.

La joven polaca Raquel Zimmerman, a la que le da vida Suárez, es vendida a una red de trata que maneja el "cafishio" judío Samuel Trauman (Fernán Miras), al que se enfrentará Aldo Moretti (Gonzalo Heredia), quien se enamorará de Raquel y protagonizarán la historia central.

La historia está inspirada en la Zwi Migdal, una red de trata de personas que operó entre 1906 y 1930 en Buenos Aires y estaba conformada por delincuentes de origen judío que lucraban con la prostitución forzada de mujeres judías. El personaje de la China Suárez está inspirado en Raquel Liberman, que escapó y denunció a la Zwi Migdal ante la Justicia y logró la caída del grupo mafioso.

Heredia y la China Suárez charlaron con Télam.

- T: ¿Qué significa una tira de época para trabajar los personajes? ¿Qué le gusta al público de una trama basada en un hecho real?
- GH: Con respecto a la época me parece que es un entorno en donde prácticamente tenes un personaje construido, porque como ya pasó sabemos modos, sabemos formas de hablar y jugamos con esto del futuro y de cómo terminaron las cosas. Por ejemplo, hay guiños históricos, aparece Silvina Ocampo en uno de los capítulos y se habla de cómo evolucionó la radio. 
Entonces, todos esos guiños uno los puede jugar de otra manera. Después hay ciertos puntos donde apoyarse para construir este personaje. También está la historia de amor que contar. No deja de ser una novela más allá de lo histórico. Sirve de obstáculos para que los personajes se encuentren en el final, si es que eso pasa. En ese sentido sirve la época.

- T: ¿Tuvieron que trabajar modismos? ¿Cómo se trabaja que la protagonista sea polaca?
- MES: Mi personaje arranca sin hablar nada de español. De todos modos, parte del puerto de Barcelona, así que ya algo sabe, más los tres o cuatro meses que está en el viaje con el personaje de Aldo, con varios españoles e italianos que le van enseñando el idioma. Pero cuando llega a acá no habla absolutamente nada de nada, muy poquito, y empieza a aprender. Tuve una profesora de polaco, Krisha, que es una polaca que vive acá hace 40 años y conoce mucho la historia. Lo más difícil no era hablar el polaco, porque podía repetir por fonética, sino cómo iba a hablar el resto de los seis meses. Me sirvió mucho escucharla a Krisha, que hace 40 años que vive acá y sigue hablando mal español (risas). El tema de los modismos viene todo escrito en los libros, que están muy bien. Además, no hay mucho espacio para la improvisación porque como es de época no se te puede escapar nada, están todos muy pendientes de eso, entonces los libros vienen listos para que uno los actúe. No tenés que estar pensando en qué modificar y qué no. Se ocuparon muy bien los autores de investigar.

T: ¿El rating es una presión para ustedes?
- GH: Eso pasa históricamente. Yo hice El Lobo, midió 13 puntos y la levantaron a los cuatro meses.
MES: Es una lotería. Estamos todos muy tranquilos, muy enfocados y fascinados con lo que estamos haciendo. Creo que es general, es un clima que yo nunca viví. Todos están contentos, todos están con ganas de hacer lo mejor, nadie se queja. Es muy raro que eso pase en un proyecto donde uno viene a grabar muchas horas, lejos de su familia, con problemas personales que siempre se puedan tener. Estamos muy enfocados y confiados en lo que estamos haciendo, que es de mucha calidad, después lo que pase es un resultado.
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