11/03/2019 Opinin

Neuqun: como en el mundo, elecciones cada vez ms voltiles

El Movimiento Popular Neuquino renovó hoy la confianza de los neuquinos y se convierte en la fuerza política que mayor permanencia ha tenido al frente del poder de una provincia ininterrumpidamente, desde la vuelta de la democracia en 1983 a la fecha. Sobre la lectura a nivel nacional de esta elección, la primera de cara a las presidenciales de octubre, opinó para Télam Rosendo Fraga, director del Centro de Estudios Unión para la Nueva Mayoría.

Rosendo  Fraga

Por Rosendo Fraga

Por Rosendo Fraga (*)

Si una reflexión aporta la elección provincial de Neuquén para la nacional es que las elecciones -como en todo el mundo- son cada día más volátiles y difíciles de pronosticar.

Un par de meses atrás se creía que el candidato a gobernador de Cambiemos, el radical Horacio Quiroga, intendente de la Capital provincial, iba a ganar.

Por eso, desde el oficialismo nacional se dio aire a la escisión del Movimiento Popular Neuquino, liderada por el ex gobernador Jorge Sobisch, de esta misma fuerza.

Parecía que un candidato justicialista de origen piquetero, como Ramón Rioseco, no podría ganar y entonces la elección finalmente iba a quedar planteada entre el gobernador Omar Gutiérrez del MPN y el candidato de Cambiemos.

Tres semanas antes de las elecciones, el panorama había cambiado. Un promedio de las encuestas que se habían publicado, daba cuenta que el electorado estaba dividido entre tres tercios: Cambiemos, el PJ pro K y el MPN.

Pero una semana antes, la situación vuelve a cambiar. Quiroga va quedando relegado al tercer lugar y entonces la elección parece planteada entre Rioseco y Gutiérrez. En esta circunstancia, la escisión del oficialismo provincial había pasado a ser favorable para el candidato justicialista.

Neuquén no tiene segunda vuelta y acá radica una de las claves del resultado.

A partir del jueves 7 de marzo, al percibir los votantes de Cambiemos que su opción ha quedado relegada al tercer lugar, comienza a operar sobre ellos el llamado “voto útil”. Es decir, optar por quien tiene más posibilidades de ganarle a quien yo no quiero que gane.

En esta circunstancia, para los votantes “blandos” de Cambiemos, era mejor que ganara Gutiérrez a que lo hiciera el candidato de Cristina y actuaron en consecuencia.

La consigna la hizo pública un legislador provincial del PRO de apellido López, quien ese mismo día llamó públicamente a votar por el gobernador para impedir un triunfo del kirchnerismo.

Es así como durante la “veda electoral” que comienza a las 0 horas del viernes de comicios, se fue dando la clave del resultado, que fue el triunfo del MPN por 14 puntos de ventaja sobre el PJ pro K.

Hoy es normal que entre el 20 y el 25% de los votantes terminen definiendo o cambiando su voto el mismo día de la elección y este es el fenómeno que ha hecho más difíciles los pronósticos y más volátiles las elecciones.

A menos de ocho meses de las elecciones presidenciales, es algo que no deben olvidar quienes diseñan las estrategias electorales: lo que hoy parece favorecer mañana puede perjudicar y viceversa.

(*) Director del Centro de Estudios Unión para la Nueva Mayoría.