19/02/2019 calor

Pocas personas, con agua en mano o paraguas, en una ciudad de Buenos Aires agobiante

La postal de una ciudad vacía, por fuera de quienes debían trabajar, se repetía en Palermo, Puerto Madero y Costarnera Norte, entre otros puntos porteños.

Con paraguas y botellas de agua en mano, refugiados en las sombras de los árboles de los parques o en locales de la calle Florida con aire acondicionado, así se protegían del calor los pocos transeúntes que caminaban por la semivacía ciudad de Buenos Aires, mientras otros llegaban exhaustos para refrescarse en la Playa del Parque de los Niños, en Núñez.
 

"En mi país hay temperaturas más altas, pero acá paseamos mucho en los parques porque el calor se siente mucho más donde hay pocos árboles y mucho cemento, como en Florida o Corrientes", dijo a Télam Stella Maris, una turista italiana de 67 años, mientras miraba su mapa escondida bajo un árbol de la Plaza Juan Domingo Perón, en el centro porteño.

La postal de una ciudad con poca gente por fuera de quienes debían trabajar, se repetía entre los que se animaban a pasear por Plaza Francia, en Recoleta; a hacer deportes en los bosques de Palermo o a tomar algo al aire libre en los bares de Puerto Madero o en Costanera Norte, bajo un sol que recrudecía a medida que avanzaba la mañana y subía la sensación térmica.