19/02/2019 cine

Mujeres sin fronteras en el viaje que propone "Wanderlust"

La realizadora María Pérez Escalá estrenará este jueves en salas locales su ópera prima "Wanderlust, cuerpos en tránsito", filme documental en el que le pone el cuerpo y la cámara a la experiencia de viajar y atravesar las fronteras "desde una mirada femenina y sensible".


La película busca mostrar "la experiencia de ser mujer en viaje desde una mirada reflexiva. La idea de que viajar con un cuerpo de mujer es distinto a viajar con un cuerpo de hombre", explicó Pérez Escalá en una entrevista con Télam. "Es un experimento sobre diferentes formas de representar un viaje, un experimento extremadamente colaborativo, un intento de trabajar a través de diferentes culturas, fronteras e idiomas, de una manera feminista y poscolonial", agregó la cineasta.

Como en un diario de viaje, el filme narra el trayecto por tierra y por mar de dos mujeres, la realizadora Pérez Escalá y la también cineasta alemana Anne Von Petersdorff, quienes parten desde Egipto atravesando a pie cada frontera hasta llegar a Alemania.

Durante el recorrido, que incluye países como Israel, Palestina, Chipre, Turquía, Bulgaria, Serbia, Montenegro, Croacia, Eslovenia y Austria, van contando en primera persona sus emociones, sensaciones y sentimientos, que van cambiando al atravesar cada frontera mientras se va afianzando su amistad.

Télam: ¿Cómo nace este proyecto?
María Pérez Escalá: Con Anne nos conocimos en la Escuela Internacional de Cine de Cuba. Ambas compartíamos la experiencia de viajar solas como mujeres y habíamos vivido muchas situaciones parecidas. Sentíamos que en el cine aún no estaba reflejada esta mirada desde el cuerpo femenino. A partir de un posible viaje de trabajo a Egipto, Anne me propuso viajar desde allí hasta su casa en Alemania y documentarlo.

T: ¿De qué manera trazaron el recorrido cinematográfico?
MPE: Las primeras líneas conceptuales y formales que definieron nuestra película tenían que ver con la idea de atravesar físicamente cada frontera en nuestro camino; trabajar con la sensibilidad del cuerpo femenino a través de las diferentes culturas por las que pensábamos pasar y la importancia de construir el relato con un registro a dos cámaras a modo de diálogo, ya que sabíamos que la mirada de cada una sería distinta ante situaciones similares. Y por otro lado queríamos atravesar los tres continentes y que cada país fuera diferente desde lo cultural, lo político, lo religioso y lo económico.

T: El filme muestra dificultades para las mujeres en algunos lugares, ¿cómo define esa situación?
MPE: La película refleja el rol de la mujer en la sociedad en general, no solo en viaje. Hay espacios públicos que no suelen ser tan accesibles, ni tan abiertos, ni tan seguros para las mujeres como para los hombres.
Desde mi experiencia, sentí la incomodidad o el miedo ante la necesidad de tener confianza frente a situaciones donde mis prejuicios eran mayores.