14/02/2019 estreno

Un retrato ntimo, oscuro y amable en el documental "Flora no es un canto a la vida"

La "Flora" del título es la tía abuela del realizador Iair Said, con quien se reencontró después de muchos años, ya que por una pelea de su madre con ella había dejado de frecuentar a los 8 años y retomó el vínculo luego de un llamado telefónico cuando tenía 24.

El realizador Iair Said estrenó “Flora no es un canto a la vida”, un filme de asombrosa intimidad que en un tono liviano y amable logra tratar cuestiones relevantes como la soledad, la muerte y las herencias, y que se puede ver todos los viernes en la sala cinematográfica del Malba, avenida Figueroa Alcorta 3415.

“Al principio no pensaba en ninguna película, empecé a filmar a Flora sin plantearme nada, ni siquiera tenía cámara, que tuve que pedir prestada, mi idea fue tener un registro de ella y su personalidad y después, con el tiempo, fue apareciendo la historia, que se fue armando con lo que me pasaba en el día a día y con el vínculo que empezábamos a tener”, contó Said en diálogo con Télam.

El autor la califica como “una historia de amor e interés en paralelo”, porque Flora asegura desde el comienzo del filme que va a morirse y porque hay en juego un departamento, que ella decidió donar y que el sobrino cree que podría ser de él, ya que Flora es soltera y sin otros herederos.