13/02/2019 muestras

Se presenta en el Borges la muestra de arte contemporneo "Secretos Compartidos"

La muestra, coformada por más de 160 obras, permanecerá hasta el 5 de marzo en el Centro Cultural Borges, Viamonte 525 de la Ciudad de Buenos Aires, de lunes a sábados de 10 a 21, domingos y feriados de 12 a 21.

La exposición "Secretos compartidos", que abrió sus puertas en varias salas del Centro Cultural Borges, propone una mirada diversa, heterogénea y ecléctica al arte contemporáneo argentino, a través de más de 160 obras entre pinturas, dibujos sobre papel, técnicas mixtas, fotografía y escultura, en un arco temporal que va desde los años 80 hasta la actualidad.

Se trata de una selección de obras, suerte de antología, pertenecientes a la colección privada del cirujano Esteban Tedesco, quien posee más de mil obras de arte argentino -una de las más extensas en el país-, donde destacan nombres como Diana Aisenberg, Eduardo Basualdo, Remo Bianchedi, Ana Gallardo, Silvia Gurfein, Graciela Hasper, Fernanda Laguna, Adrián Villar Rojas, Osías Yanov y muchísimos otros.

"La colección Tedesco es muy diversa, heterogénea y ecléctica en la característica física, conceptual y poética de sus piezas, pero al mismo tiempo se revela como muy circunscripta a una época del arte contemporáneo argentino que abarca, salvo algunas notables excepciones, los 80, los 90 y el 2000 en adelante", explicó a Télam Eduardo Stupía, quien realizó la curaduría de la muestra junto a Virginia Fabri.

¿Cómo presentar entonces, ante el público, este gran entramado de piezas que podría abordarse con tantas miradas como las sugiere un caleidoscopio? A través de tres núcleos conceptuales, la exposición despliega en la sala Berni del centro cultural obras en torno a la naturaleza y las formas geométricas; otra de las salas exhibe una selección basada en la línea y el dibujo, mientras que el resto de los espacios exhibe obras que juegan con las formas, el ritmo y el color.

Según Stupía, cada coleccionista "es por definición y por derecho justamente adquirido, arbitrario y hedonista, y la lógica de sus colecciones muchas veces revela los naturales altibajos y baches de quien elige según sus gustos, sus caprichos y, eventualmente, de acuerdo a contagios u opiniones ajenas, presuntamente expertas. No obstante es justamente este tipo de comprador quien aporta quizás la mayor cuota de dinámica, fluidez y vitalidad a eso que se llama mercado".

- Télam: ¿Cuál es la sugerencia implícita en "Secretos compartidos" como título de la muestra?
- Eduardo Stupía: Nos pareció adecuada la palabra secretos porque muchas veces las colecciones privadas van acumulándose y perdiéndose de vista inexorablemente, y como consecuencia de ello las obras que las integran pasan a ser parte de una suerte de misterio o incógnita, mas allá de la voluntad del coleccionista. Entonces, una muestra funciona de alguna manera como la revelación parcial y fugaz de esas piezas que se convirtieron en el archivo secreto, o al menos no expuesto, de un entusiasta; una revelación que es compartida por muchos.

- T: ¿Cómo fue la tarea de selección de las obras?
- E.S.: La obra fue seleccionada más bien con un criterio de abarcar la mayor diversidad de conceptos, formatos y estilos, con algunas limitaciones físicas y logísticas pero con la mayor amplitud posible de miras. Dejamos que el equilibrio entre las disciplinas resultara la consecuencia proporcional de la presencia de esas disciplinas en la colección misma; lo mismo en cuanto al balance de género de los artistas.

- T: ¿Cómo definiría el espíritu de la colección Tedesco?
- E.S.: Es muy diversa, heterogénea y ecléctica en la característica física, conceptual y poética de sus piezas, pero al mismo tiempo se revela como muy circunscripta a una época del arte contemporáneo argentino que abarca, salvo algunas notables excepciones, los 80, los 90 y el 2000 en adelante. Es una colección que se percibe vital, muy energética en la vigencia de sus piezas, y seleccionada con un criterio de gusto muy ajustado, con mucha conciencia estética y mucha intuición para detectar obra que iba a resultar bastante pionera, en muchos casos.