22/01/2019 Reino Unido

Para la Unión Europea, el “Plan B” de Theresa May no representa “nada nuevo”

La Comisión Europea, una suerte de ejecutivo de la Unión Europea (UE), desestimó este martes la nueva propuesta de la primera ministra británica para garantizar el Brexit.

El vocero jefe de la Comisión Europea, Margaritis Schinas, explicó en la rueda de prensa diaria del organismo, citada por la agencia de noticias EFE: "No tenemos nada nuevo que decir desde Bruselas porque no hay nada nuevo desde Londres."


La reacción de uno de los máximos organismos de la UE se espera con mucha expectativa luego que la primera ministra británica presentará ayer ante los diputados de su país un "plan B" para avanzar en los preparativos para el Brexit, que debe activarse el próximo 29 de marzo. 

La premier británica tiene ocho días hasta que la Cámara de los Comunes vote su llamado "plan B".

Mientras May avanza en sus reuniones en Londres y prepara una nueva gira por Bruselas y otras capitales europeas, en el Parlamento, la oposición laborista adelantó cómo será la moción que presentará la semana que viene, cuando se discuta el "plan B" oficial. 

La opción de la oposición laborista

La enmienda oficial laborista instará al gobierno a garantizar que habrá tiempo para debatir y votar todas las opciones posibles para evitar que Reino Unido salga de la UE sin un acuerdo, es decir, sin reglas claras con sus vecinos europeos. 

Como segunda opción, la moción propondrá "legislar para convocar una consulta popular sobre un acuerdo o proposición apoyada por la mayoría de la Cámara de los Comunes", una fórmula ambigua que parece facilitar un segundo plebiscito que podría anular la decisión del primer referéndum de 2016, cuando el Brexit fue aprobado.

El lunes, Theresa May planteó "tres cambios claves":

"Primero, debemos ser más flexibles, abiertos e inclusivos en el futuro al integrar al Parlamento en nuestra estrategia de negociación con la Unión Europea para construir nuestra futura asociación".
"Segundo, -continuó- incluiremos (en el acuerdo) las protecciones más fuertes posibles para los derechos de los trabajadores y del medio ambiente".
"Y tercero, -concluyó- trabajaremos para identificar cómo podemos cumplir con nuestro compromiso con una frontera no dura en Irlanda del Norte e Irlanda de manera tal que sea apoyado por la Cámara (de los Comunes) y la Unión Europea".