18/12/2018 Uruguay

Los pases del Mercosur condenan la violencia y represin en Nicaragua

Los países del bloque manifestaron hoy su preocupación "por el agravamiento de la situación en Nicaragua" y reiteraron "enfáticamente su condena a los hechos de violencia que han provocado la pérdida de numerosas vidas" en el país centroamericano.


La situación en Nicaragua "viene deteriorándose hace ya ocho meses", remarcaron en un comunicado conjunto difundido este mediodía en Montevideo, sede de las deliberaciones del bloque formado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay. En ese sentido, rechazaron "la represión generalizada y sistemática contra ciudadanos y extranjeros, especialmente las desapariciones forzadas y las detenciones arbitrarias perpetradas contra la población civil, incluidos los defensores de derechos humanos".

Asimismo, el documento realiza un llamado al gobierno de Nicaragua "para que permita trabajar libremente a los mecanismos nacionales, regionales e internacionales de protección y promoción de los derechos humanos, incluyendo la investigación de todos los hechos de violencia ocurridos desde el inicio de las manifestaciones populares el 18 de abril pasado.

También insta al gobierno de Nicaragua a "desarticular las organizaciones paramilitares, restableciendo plenamente las garantías civiles y políticas en el país y asegurando la libertad de expresión del pueblo nicaragüense y su derecho a manifestarse libremente".
Por último los estados partes del Mercosur exhortan a Managua a "retomar sin dilaciones el camino del diálogo para encontrar una solución pacífica y negociada, que devuelva al pueblo nicaragüense el pleno goce de sus derechos civiles y de sus libertades fundamentales".

Nicaragua transita una grave crisis social y política que desató protestas contra el gobierno de Daniel Ortega y un saldo de entre 325 y 545 muertos, según organismos de derechos humanos locales y extranjeros, mientras que el Ejecutivo cifra en 199 los fallecidos.
La Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) responsabilizan al gobierno de "más de 300 muertos", así como de ejecuciones extrajudiciales, torturas y otros abusos contra los manifestantes y opositores.

El presidente niega las acusaciones y asegura que se trata de un intento de "golpe de Estado". Las manifestaciones contra Ortega y su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo, se iniciaron el 18 de abril pasado por unas fallidas reformas de la seguridad social y se convirtieron en una exigencia de renuncia del mandatario.