06/12/2018 Ecoparque

El programa de conservacin de especies cambia el sentido al ex zoolgico porteo

Desde junio de 2016, cuando el Gobierno de la Ciudad tomó control del ex zoológico, llegaron a su Centro de Rescate de Fauna Silvestre más de 800 animales, entre éstos boas lampalagua, lobos marinos, pingüinos, cardenales amarillos, yararás y zorros grises.


Un pichón de cóndor que será liberado cuando cumpla 10 meses, guacamayos rojos listos para ser llevados a Iberá y una elefanta que viajará al santuario de Mato Grosso, Brasil, son parte del programa de conservación de especies del Ecoparque porteño.

Kárut, que significa "trueno" en tehuelche, fue el primer cóndor nacido en el Ecoparque en 22 años y, en septiembre de 2019, será liberado en la provincia de Salta.

Una vez libre, ese cóndor será monitoreado vía satélite, ya que el plan de recuperación implica también saber si los animales son capaces de sobrevivir en su hábitat natural.

Para que este ejemplar de cóndor andino, que es una especie amenazada, pueda sobrevivir por su cuenta, los veterinarios del Ecoparque lo crían sin tener contacto con él, en una incubadora y utilizando títeres de látex que representan a sus padres.

Los guacamayos rojos del Ecoparque también partirán pero hacia Iberá, Corrientes, donde hace más de un año se desarrolla un plan para reintroducir esa especie de aves autóctona extinta en esa provincia hace más de un siglo.

Como parte del proyecto, entre 2017 y este año siete ejemplares de guacamayos rojos fueron derivados al Parque Nacional Iberá, donde los entrenaron durante varios meses.

En un enorme recinto delimitado con una red aprendieron a alimentarse, a reconocer depredadores e hicieron ejercicios de vuelo. Finalmente fueron liberados y algunos recorrieron distancias mayores a 60 kilómetros.

Además del cóndor y los guacamayos, en el ex zoo de Plaza Italia hay otro animal que cambiará de hábitat: Mara, una elefanta asiática de 50 años.


Mara tiene una enfermedad muy común entre los ejemplares de su especie que viven en cautiverio: se forman durezas en la planta de sus patas y, si se las deja crecer, pueden convertirse en lesiones y provocarle una infección.

Dos veces por día, los veterinarios del Ecoparque llevan a la elefanta desde su recinto al aire libre a una gran jaula donde, barrotes de por medio, un miembro del equipo lima sus patas y otro le habla mientras la recompensa con trozos de fruta.

Mara conoce de memoria el operativo, aprendió a apoyar las patas en la única abertura de la reja y, a la voz de "¡la otra!", se acomoda para continuar el tratamiento.

Las durezas se forman porque esta elefanta camina poco, pero el problema se resolverá cuando viaje al santuario Chapada Dos Guimaraes, en Brasil. La fecha prevista es diciembre de 2019.

El plan de conservación del Ecoparque tiene otro pilar: el Banco de Recursos Genéticos, el más grande en América Latina.

Para preservar la biodiversidad de los ecosistemas argentinos, el Banco de Recursos Genéticos almacena más de 7.000 muestras criopreservadas -desde pelos hasta embriones- de más de 500 individuos y 95 especies.

Las muestras tienen el mapa genético de cada especie y permitirán, a través de la técnica de fertilización in vitro, reintroducirlas a su hábitat incluso si están extintas.