06/12/2018 Ecuador

Lenn Moreno: "No me agrada la presencia del seor Assange en la embajada"

El presidente dio su parecer sobre la presencia del fundador de Wikileaks en la embajada ecuatoriana en Londres.


El presidente de Ecuador, Lenín Moreno, aseguró este jueves que no le gusta que el fundador de Wikileaks, Julian Assange, siga refugiado en la embajada de su país en Londres después de más de seis años y deslizó la posibilidad de negociar una salida con el gobierno británico.

"A mí no me agrada la presencia del señor Assange en la embajada de Ecuador", sostuvo el mandatario en una entrevista con radios locales en Quito y explicó que le parece "demasiado tiempo que esté casi encarcelado" en la sede diplomática en Londres, según la agencia de noticias EFE.

El temor siempre del australiano fue que Estocolmo lo extraditara a su vez a Estados Unidos, en donde la Justicia lo reclama por cargos de espionaje y atentar contra la seguridad nacional, dos delitos que podrían significar condena perpetua o hasta la pena capital.

La Justicia sueca finalmente retiró los cargos en su contra por considerarlos prescriptos, pero el líder de Wikileaks cree que si abandona la embajada, las fuerzas de seguridad británicas lo detendrán y lo extraditarán a Estados Unidos.

En Washington, aún hay muchos dirigentes y funcionarios que lo reclaman por filtrar miles de documentos secretos estadounidenses sobre la actuación de las fuerzas militares en las guerra en Irak y Afganistán.

El ex presidente Rafael Correa siempre sostuvo que Ecuador garantizaría el asilo de Assange mientras Estados Unidos lo reclamara. Hoy su ex aliado y ex vicepresidente, Moreno, ya no es tan tajante.

"Protegeremos los derechos del señor Assange. Estamos buscando una solución concertada con el gobierno británico, ya que si garantizan su vida, él debería entregarse a la justicia", afirmó el presidente de Ecuador en la entrevista radial.

Moreno además aseguró que el activista australiano debe presentarse ante la justicia primero porque "representa un ingente gasto a Ecuador", y segundo porque "más de cinco años en calidad de asilado no es algo deseable para un ser humano", según la agencia de noticias ANSA.

Y, en tercer lugar, agregó Moreno, porque el gobierno británico jamás extraditaría "a una persona a un país donde corra peligro su vida".

Estas declaraciones del presidente ecuatoriano coincidieron con la designación de un veterano diplomático y abierto crítico de la política exterior de Correa como nuevo embajador en Reino Unido.

A través de un decreto, Moreno designó a Jaime Marchán Romero, un diplomático de 71 años que pasó la última década alejado de posiciones de poder y que ahora fue rehabilitado por el nuevo canciller de Ecuador, José Valencia.

En abril pasado, en un breve artículo de opinión en el diario El Comercio, Marchán hablaba de la "demolición de la Cancillería", y se quejaba de los "neo-diplomáticos" del anterior gobierno que "traficaron droga en la valija diplomática" y "sometieron la política exterior del Estado ecuatoriano a alianzas con regímenes extranjeros afines a sus intereses partidistas".