04/12/2018 Cuba

Detienen a una artista opositora en una protesta contra un decreto del gobierno

La artista había sido detenida por primera vez la mañana del lunes cuando se dirigía a una sentada frente al Ministerio de Cultura, donde también fueron apresados los artistas Michel Matos y Amaury Pacheco.


La artista plástica y activista cubana Tania Bruguera fue detenida este martes por segunda vez en dos días y permanece arrestada junto a otros artistas por protestar contra un nuevo decreto del Gobierno que regula el sector artístico y que parte del colectivo considera una herramienta de censura.

Bruguera, una artista que reside alternativamente en Cuba y en Estados Unidos, es conocida por sus performances de tinte político y por haber participado en eventos en la Tate Modern de Londres y el Museo de Arte Moderno (MoMA) de Nueva York.

La artista, señala EFE, había acordado junto a otros miembros del colectivo iniciar una huelga de hambre y sed si eran detenidos.

"Tania estuvo libre solo unas horas. Ha sido arrestada nuevamente y no sabemos dónde está", indicó a EFE su hermana, Déborah Bruguera.

Tras ser liberada, la artista se dirigió de nuevo al Ministerio, por lo que las autoridades la arrestaron de nuevo junto al poeta Javier Moreno, explicó a EFE la coordinadora de la Campaña contra el Decreto 349, Iris Ruiz.

Ruiz afirmó que Bruguera se encuentra en paradero desconocido y su teléfono móvil no funciona, mientras otros dos artistas, Luis Manuel Otero Alcántara y Yanelys Núñez Leyva, se encuentran recluidos "en prisiones de tránsito" a la espera de que se dictaminen o no sanciones contra ellos.

El punto más polémico del Decreto 349 es el que obliga a que los artistas estén adscritos a una institución cultural del Estado, a la que deben solicitar permiso expreso para poder actuar, exponer y comercializar su trabajo.

El Gobierno cubano negó la semana pasada que el polémico decreto sea una herramienta de censura y adujo que es un "avance para detener la oleada globalizadora y sus imitaciones nacionales", así como "el retroceso de la calidad del consumo cultural".

etiquetas