03/12/2018 opinin

El G20 en la Argentina

Sobre lo que dejó la cumbre del G20, que se realizó el pasado fin de semana en la Ciudad de Buenos Aires, opinó para Télam Pablo Ava, consultor miembro del Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales (CARI) y especialista en procesos multilaterales.

Pablo Ava

Por Pablo Ava

A un día de finalizado el evento internacional mas importante que ha tenido sede en nuestro país, el G20, la reunión de los 20 jefes de Estado más poderosos del mundo ha dejado varias cuestiones para poner en un balance final.

En primer lugar, y en positivo, la Argentina se colocó en el centro de atención de la Agenda internacional. La presencia de los presidentes, primeros ministros o majestades de las principales economías del mundo significó un fuerte apoyo al evento. Este hecho le permitió al gobierno del presidente Mauricio Macri mostrarse al mundo como un gobierno de apertura a la globalización, pro mercado y de diálogo, en un momento en donde las principales potencias van exactamente en el sentido contrario; cierre de las economías, decisiones unilaterales en lugar de multilaterales y crecimiento de los populismos autoritarios en los países centrales. Es decir, que la política exterior del gobierno argentino, responde a un escenario que hoy no es el que predomina en el contexto internacional. No sólo por la tensión comercial entre los EEUU y China, sino también por la tensión en Rusia y Ucrania, Turquía y los Países Arabes, el Brexit en Europa, o en nuestro propio patio, el acuerdo eternamente postergado entre la Unión Europea y el Mercosur.

La estrategia de ubicar a la Argentina como un "puente" o un "constructor de consensos" al que se refirió Macri en la apertura del evento, le permitió desarrollar algo más importante que un consenso en el documento final, y fue tratar de evitar las grandes discusiones y divergencias sobre los temas más conflictivos de la actualidad y lograr enumerar temas como la cuestión de género, la sostenibilidad frente al cambio climático, la reforma de la Organización Mundial de Comercio y por lo tanto de la multilateralidad, la lucha contra la corrupción, la cooperación Sur-Sur, la situación apremiante de las migraciones y la pobreza en particular sobre la infancia y el papel de la Organización Mundial de la Salud. El equilibrio pragmático que intento la Argentina, casi se cae por las declaraciones de Donald Trump sobre el "carácter predatorio" del comercio de China, sin embargo pudo sobreponerse y llegar mas lejos de lo pensado. Si el ultimo G20 en Alemania será recordado por la no firma del gobierno de Trump por su desacuerdo con el Tratado de Cambio Climático de París, el encuentro de Buenos Aires será recordado por la recuperación de una agenda global que incluye cooperación, multilateralismo y sustentabilidad en su lenguaje y objetivos.

En segundo lugar, como un éxito para el Presidente Macri fue aprovechar la oportunidad para firmar acuerdos y mantener reuniones bilaterales con los visitantes más encumbrados y con todo el espectro político global. Esto le permite al gobierno retomar su eslogan de llegada de inversiones extranjeras directas a la Argentina, que si lo logra sería un ingresos de divisas genuinas que no lo hagan depender financieramente exclusivamente del Fondo Monetario.

En tercer lugar, el G20, si bien no termina de consolidarse como un espacio de una diplomacia institucionalizada, y se parece más a los congresos internacionales entre los países del Siglo XIX, se va consolidando la idea de que este es un espacio más eficiente que el de las instituciones post Bretton Woods como son el Fondo Monetario y el Banco Mundial. La flexibilidad de la agenda, la implementación a nivel local de los compromisos asumidos, y la posibilidad de coordinar políticas principalmente financieras, indican que este el nuevo camino de la diplomacia global. Hay un nuevo equilibrio de fuerzas en el mundo y esto no esta representado ni en Consejo de Seguridad ni en el Directorio del Banco Mundial.

El G20 Japón 2019 podrá retomar y profundizar esta agenda además de agregarle, como ya ha adelantado el gobierno japonés, la necesidad de hacer avanzar la regulación financiera y la tecnología (Fintech) y en particular en los nuevo crypto activos (bitcoin, etc), y la cuestión del envejecimiento poblacional.

(*) Consultor miembro del Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales (CARI). Especialista en procesos multilaterales.