30/11/2018 g20

Rusia resiste las demandas de liberacin de los marineros ucranianos

El presidente Donald Trump mostró su apoyo a Ucrania por el incidente naval que el pais tuvo con Rusia tras cancelar este jueves una reunión que iba a mantener el sábado en Buenos Aires con Vladimir Putin.


La repentina cancelación de la reunión entre los presidentes de Rusia, Vladimir Putin, y Estados Unidos, Donald Trump, que debía celebrarse el sábado en Buenos Aires, aumentó la presión sobre el Kremlin para que libere a los buques ucranianos apresados y a sus 24 tripulantes.

"Si en este caso la presión por parte de rusófobos como Ucrania y sus patrocinadores impiden al presidente mantener una relación normal con el de Estados Unidos, esperaremos a la próxima ocasión", comentó Serguei Lavrov, canciller ruso, a la televisión pública de su país.

"Dudo que ese paso vaya a contribuir a la decisión de una serie de importantes problemas internacionales, pero, naturalmente, no puedes obligar a nadie", agregó Lavrov.

Trump canceló este jueves de manera abrupta una reunión con su homólogo ruso al margen de la cumbre para protestar contra Rusia por el incidente naval y mostrar su apoyo a Ucrania.

En su tuit, Trump aludió a la liberación de los tres buques y sus tripulaciones, que incluyen a dos miembros del Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU).



Mientras las demandas de liberación son cada vez más insistentes, los marineros fueron trasladados a la prisión preventiva de Lefortovo en Moscú, donde fueron obligados a cambiar sus uniformes de la Armada ucraniana por vestimentas de presidiario, según informan medios rusos.

"Todos los marineros ucranianos han sido trasladados a Moscú. No queda ninguno en el centro de detención preventiva de Simferópol (la capital de Crimea)", dijo Liudmila Lúbina, la Defensora del Pueblo de Crimea, citada por la agencia de noticias EFE.

No obstante, según la prensa local, quedan los tres que resultaron heridos cuando los guardacostas rusos dispararon contra las dos lanchas artilladas y el remolcador en el mar Negro y que aún se encuentran hospitalizados.

El conflicto será una de las tantas cuestiones colaterales que sobrevolarán la cumbre de dos días del G20 que comenzó hoy en Buenos Aires.

En línea con otros líderes europeos que también se solidarizaron con Ucrania, la canciller alemana, Angela Merkel, dijo ayer que planeaba presionar a Putin durante el G20 a devolver los barcos y los marineros capturados.

El incidente naval, en el que los guardacostas rusos abrieron fuego y embistieron a uno de las barcos ucranianos, tensó la ya áspera relación entre ambas naciones y llevó al gobierno de Kiev a declarar el estado de guerra por un mes en varias regiones del país.

Una de las primeras medidas ucranianas, enmarcadas en el estado de guerra, es la restricción de entrada a territorio ucraniano de "ciudadanos extranjeros y, en primer lugar, varones rusos de entre 16 y 60 años de edad" dijo el jefe del Servicio Estatal de Fronteras de Ucrania, Petro Tsiguikal en una reunión con el presidente, Petro Poroshenko.

Las tensiones entre Rusia y Ucrania se dispararon luego de la destitución del presidente pro ruso Viktor Yanukovich por una revuelta popular apoyada por Occidente a fines de 2013.

A la crisis siguió la anexión rusa de la península de Crimea, y luego separatistas rusoparlantes tomaron control de dos provincia del este de Ucrania fronterizas con Rusia en las que proclamaron "repúblicas populares" independientes.

Ucrania y Occidente acusan a Rusia de apoyar a los separatistas con armas, tropas y dinero, pero el Kremlin lo niega.

Estados Unidos, la Unión Europea (UE) y Canadá condenaron la anexión de Crimea e impusieron a Rusia las sanciones más duras contra el país desde la caída de la Unión Soviética. Rusia respondió con sanciones contra funcionarios y ciudadanos de Estados Unidos y Canadá.