27/11/2018 Encuentro

EE.UU. y China se renen en el G20 con bajas perspectivas de resolver las diferencias comerciales

Luego de que se conociera la suba de aranceles al 25% a importaciones desde China que Estados Unidos reglamento en junio pasado. Trump se reunirá en Buenos Aires con Xi Jinping para tratar de atenuar las tensiones comerciales.



Estados Unidos y China participarán de la reunión del G20 en Buenos Aires con escasas perspectivas de resolver la disputa comercial que enfrenta a las dos principales potencias del mundo desde hace más de cinco meses, luego de que Donald Trump asegurara este martes que ve "altamente improbable" un acuerdo con el país asiático.

La imposibilidad de evitar una suba de aranceles al 25% a 200.000 millones de dólares en importaciones desde China se sumó a otro aumento de gravámenes de 10% a productos de Apple procedentes del país asiático, según la última advertencia del presidente estadounidense, quien hizo estas declaraciones al diario Wall Street Journal.

No obstante, Trump tiene programada en Buenos Aires una reunión bilateral con el presidente chino, Xi Jinping, para tratar de atenuar las tensiones comerciales, aunque ya advirtió que, de no alcanzar una apertura del mercado chino a los productos estadounidenses, continuará la presión comercial sobre China.

Ambos mandatarios habían conversado a principios de mes en forma telefónica con resultado "extremadamente positivo" en función de resolver en Buenos Aires las diferencias en el comercio, según coincidieron las partes.

La disputa comenzó el 15 de junio último, cuando Trump anunció aranceles de 25% por valor de US$ 50.000 millones a importaciones chinas.

La respuesta fue aplicar inmediatamente castigos comerciales equivalentes a los productos estadounidenses.

Guerra comercial con China: Estados Unidos afirma estar abierto a las negociaciones


Luego de tres meses de diferencias irresueltas, a fines de septiembre las tensiones se agudizaron con la entrada en vigor de otra ronda de aranceles a las importaciones chinas, esta vez por valor de US$ 200.000 millones, a la que Pekín ya prometió responder con gravámenes por US$ 60.000 millones.

La medida se oficializó luego de que, días atrás, Trump se mostrara impaciente ante los escasos progresos en las conversaciones bilaterales para reducir el déficit comercial de su país con China.

El secretario de Comercio de Estados Unidos, Wilbur Ross, había aclarado en su momento que los aranceles fueron diseñados para "modificar el comportamiento" de China y "establecer un campo de juego comercial equilibrado".

En 2017, Estados Unidos exportó mercancías a China por valor de US$ 130.000 millones , mientras que el gigante asiático vendió al mercado estadounidense por US$ 506.000 millones.

Asimismo, organismos internacionales como el Fondo Monetario (FMI) han advertido desde iniciado el conflicto sobre las desventajas de la guerra comercial.

Tras reunirse en los primeros días de noviembre en Beijing con el primer ministro chino, Li Keqiang, la directora gerente del FMI, Christine Lagarde, afirmó que la crisis le costará a China 0,6 puntos porcentuales de crecimiento respecto de la estimaciones anteriores, mientras que Estados Unidos podría dejar de crecer 0,2 puntos porcentuales.

De acuerdo con los pronósticos del FMI, China crecerá este año 6,6% y el próximo 6,2%.