25/11/2018 entrevista

Para el historiador israel Raanan Rein, el peronismo "fue integrador" con rabes y judos

El académico describe en su libro “Los Muchachos Peronistas Judíos” la relación que el primer gobierno de Juan Domingo Perón entabló con esa comunidad, y objetó en ese trabajo “el mito del carácter antisemita” que se le endilgó al político que gobernó la Argentina en tres ocasiones.


Rein, catedrático de la Universidad de Tel Aviv -quién desde hace años tiene al justicialismo como objeto de estudio- analiza los estrechos vínculos que la administración de Perón estableció en la segunda mitad de la década de los años '40 con la colectividades que desde de Medio Oriente llegaron al país en “Los Muchachos Peronistas Árabes”, una obra de reciente publicación.

“El peronismo tuvo un rasgo integrador hacia las comunidades que llegaban al país en los años '40. Era algo dirigido a todos los grupos no latinos. Se podía mantener la adhesión a una nación de origen y ser ciudadano argentino. Eso es algo que debería rescatarse, sobre todo en estos tiempos de xenofobia y racismo”, dijo Rein a Télam.

Rein, que en su anterior investigación había descripto la manera en la cual los judíos se insertaron en la vida pública argentina de la mano del Perón, -uno de los primeros gobernantes en reconocer en 1948 al naciente Estado de Israel-, encontró muchas similitudes con la asimilación que tuvieron las comunidades árabes

“Si uno lo analiza con detenimiento hay muchas similitudes, prejuicios y también formas de integración. Había discursos de Perón que invitaban a los inmigrantes a sumarse a la vida pública. Era un cambio en la política de inmigración que Argentina había desarrollado desde el siglo XIX. Nadie era obligado a dejar su bagaje atrás, era una nueva forma de construir el patriotismo”, explicó el académico.

No obstante, Rein admitió que los árabes se abrazaron al peronismo y construyeron “una identidad política que perduró y llega a la actualidad”, y eso es algo que no sucedió con la comunidad judía.

“Las instituciones judías en Argentina son sólidas. Eso les permitió despejar de la memoria colectiva de la comunidad las vinculaciones políticas que hubo con el peronismo. Eso es algo que no sucedió con los grupos árabes, que no tiene un sistema de asociaciones tan organizado”, observó.

En el último trabajo del historiador se repasa las tradiciones políticas que construyeron familias como los Saadi (en Catamarca), los Menem en La Rioja y los Sapag en Neuquén, entre otros, y cita el caso de Tucumán, donde la influencia de la comunidad árabe resultó fundamental para que esa provincia se convirtiera en un bastión peronista.

“Tucumán, sede de una Universidad Nacional, era un bastión de la UCR, y con la influencia de las colectividades árabes, y el trabajo de base que llevaron a cabo en los gremios e instituciones intermedias se pudo cambiar de signo y volverse peronista. Es algo que perdura hasta la actualidad”, apuntó.

Casado con una argentina emigrada a Israel, Rein se sintió atraído por la historia del país y del movimiento político que “aún con sus rasgos autoritarios, garantizó el acceso democrático de las mayorías”.

A su vez, el historiador aborda a lo largo de la charla un tema crucial para la caída del gobierno de Juan Domingo Perón, que es la conflictiva relación que tuvo con la Iglesia Católica durante su segundo período.

“Al principio, Perón tenía un discurso muy católico, que identificaba la argentinidad con ese culto. Pero eso fue cambiando con los años, y en 1948, el Gobierno se muestra abierto a aceptar que otras religiones aporten al movimiento. Eso será crucial para que la Iglesia se pronuncie abiertamente contra el gobierno”, consideró el autor.

A lo largo de la charla, el historiador vuelve a abordar la cuestión del antisemitismo de Perón y para contrarestar ese argumento reseña que en las manifestaciones contra el Gobierno que se dieron en 1955 hubo consignas anti judías contra funcionarios del oficialismo.

“El ministro del Interior Ángel Borlenghi era nombrado como 'el judío Borlensky' por los antiperonistas. El tema de los refugiados nazis es cierto, llegaron en el gobierno de Perón, ¿pero que hicieron los otros gobiernos que vinieron después con ellos? Los judíos ingresaron en la vida pública argentina con el peronismo, eso es innegable”, puntualizó.

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