22/11/2018

Un masivo "banderazo" salud la prctica de Boca en La Bombonera, que luego fue clausurada

Con el cántico "Jugadores, jugadores/ no se los decimos más/ la Copa Libertadores/ de La Boca no se va", miles de personas respaldaron este jueves por la tarde al plantel de cara a la final de la Copa Libertadores a disputarse en Núñez.


Una multitud que obligó a cerrar la puertas de La Bombonera, con miles de personas que quedaron afuera del estadio sin poder ingresar, respaldó esta tarde al plantel de Boca Juniors con un "banderazo" y pidió al equipo que le gane a River al sábado en el Monumental para conseguir la Copa Libertadores.

"Jugadores, jugadores/ no se los decimos más/ la Copa Libertadores/ de La Boca no se va", fue el hit que los hinchas cantaron reiteradamente, mientras los jugadores saludaban y también aplaudían a las colmadas tribunas.

Tras un ejercicio con pelota y un divertido "picado" con todos los jugadores mezclados -y separados por pecheras verdes y blancas- en un espacio reducido, con varios goles gritados por la gente, los jugadores y el cuerpo técnico recorrieron el campo de juego y saludaron a los cuatro costados.

Allí se vio al entrenador Guillermo Barros Schelotto muy emocionado, cantando junto con la gente, mientras los jugadores se abrazaban entre ellos y levantaban sus brazos en señal de saludo a la concurrencia.

Un párrafo aparte para Carlos Tevez, uno de los más aplaudidos y "mimados" por los hinchas, que en las redes sociales expresan su deseo en los últimos días para que el "Apache" sea titular ante River. 

En ese contexto, un hincha que se introdujo en el campo de juego y que era controlado por la policía y la seguridad privada del club, se calmó cuando Tevez se acercó y le dio un abrazo ante una ovación.

Previo al entrenamiento abierto en La Bombonera, los futbolistas trabajaron durante la tarde en el predio de Casa Amarilla, en donde Guillermo paró un equipo y realizó un táctico a puertas más cerradas que de costumbre.

Sin ningún tipo de confirmación, pudo saberse que de ese táctico se desprendería que el posible once boquense formaría con Esteban Andrada; Leonardo Jara, Carlos Izquierdoz, Lisandro Magallán, Lucas Olaza; Nahitan Nández, Wilmar Barrios, Pablo Pérez; Agustín Almendra o Sebastián Villa, Mauro Zárate o Tevez; y Ramón "Wanchope" Ábila.

En este punto es donde queda en claro que la lesión de Cristian Pavón, desgarrado en el empate 2-2 ante River el 11 de noviembre pasado, generó muchas dudas para su reemplazo, como lo indica la danza de nombres que tienen chances de jugar.
 

Eso fue antes de que los futbolistas se trasladaran desde el predio Pedro Pompilio a La Bombonera, donde los esperaba una multitud ansiosa que obligó a la dirigencia de Boca a cerrar las puertas del estadio pasadas las 17. Afuera quedaron miles de personas que no pudieron entrar y hubo algunos incidentes con la policía en la puerta 7, la que da a Casa Amarilla.

"La Bombonera ya está llena para alentar a nuestros jugadores. Nuestras disculpas a todos los que no van a poder entrar, pero somos tantos millones... Gracias, gracias!!", señaló entonces la cuenta oficial de Boca en la red social Twitter, en un intento para que la gente no presionara sobre las puertas.

Después, todo se realizó en un clima de fiesta y hasta el "Loco banderita", como se conoce al utilero Oscar "Cachito" Laudonio, volvió a lucir su colorido traje murguero para recibir la salida de los jugadores, después de un tiempo sin ingresar a la cancha.

Horas más tardes, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires clausuró el estadio de Boca Juniors, tras el multitudinario "banderazo" de los hinchas que acompañaron la práctica abierta del plantel xeneize en la previa de la final ante River por la Copa Libertadores, al considerar que "hubo exceso de gente".



El presidente de Boca, Daniel Angelici, admitió ante la prensa que tras la práctica abierta de esta tarde, La Bombonera fue clausurada por el Gobierno porteño.

"Recibimos el acta y ahora los abogados del club están trabajando para presentar mañana temprano el descargo", sostuvo Angelici, quien admitió que "hubo más gente de la que podía entrar y se ocuparon las escaleras". 

La clausura al estadio de Boca afectaría un posible festejo el próximo sábado, en caso de que el Xeneize derrotara a River y obtuviera la Copa Libertadores.

El presidente de Boca dijo al respecto que "hoy, nuestro estadio está clausurado. Esperemos que mañana podamos revertir este medida, que no sucedió por mala voluntad sino que fue porque el club decidió abrir sus puertas y recibir a sus hinchas para que alienten al equipo en un entrenamiento".

"Fue por exceso de gente en las escaleras que son salidas de emergencia, y exceso de gente en las tribunas norte y sur, más de lo que estaba habilitado. Trabajaremos para que eso no nos vuelva a suceder", concluyó Angelici.