19/11/2018 ARA San Juan

Familiares de los submarinistas piden que la nave sea reflotada

Un grupo de familiares de los 44 tripulantes del ARA San Juan se manifestaron ayer en la Base Naval de Mar del Plata por segundo día consecutivo, y fueron acompañados por cientos de turistas y vecinos de la ciudad en su reclamo para que el submarino localizado a 907 metros de profundidad sea reflotado.


La concentración comenzó cerca de las 15.30 frente al puesto de guardia del predio militar en el que solía estar amarrado el San Juan, y lentamente comenzaron a sumarse marplatenses y visitantes llegados por el fin de semana largo, movilizados por la noticia de la reciente localización del buque.

Al frente de la concentración estuvieron las esposas, hermanas, padres y madres de los marinos que formaban parte de la tripulación cuando el San Juan perdió contacto, en la mañana del 15 de noviembre de 2017.

"Pedimos que el ARA San Juan sea reflotado. La mayor parte de los familiares lo queremos. No nos basta alguna foto. No vamos a bajar los brazos. Acá no se terminó la historia: queremos saber la verdad y no vamos a parar", señaló desde un megáfono en el inicio de la concentración Luisa Rodríguez, madre del submarinistas Gabriel Alfaro Rodríguez.

Los familiares cantaron el himno emocionados frene al puesto de guardia, mientras sostenían en la tarde soleada una bandera argentina que ocupaba todo el ancho de la calle de ingreso al predio, decorada con un gran silueta del submarino.

En el centro del pabellón nacional, inflado por una leve brisa, resaltaba la leyenda utilizada durante cada acto desde hace un año: "44 corazones de acero".

Entre los bocinazos en señal de afecto por parte de los automovilistas que circulaban por la zona, el pedido homogéneo de los presentes era el mismo que pocas horas antes habían transmitido los propios familiares al jefe de la Armada, José Luis Villán, que estuvo en Mar del Plata para reunirse con ellos: que la embarcación sea reflotada.

"Queremos que la jueza lo ordene", pidió Marcela Moyano, esposa del jefe de máquinas del San Juan Hernán Rodríguez: "No vamos a parar hasta que se investigue qué fue lo que pasó".