15/11/2018 Estados Unidos

Washington impuso sanciones contra 17 sauditas por la muerte del periodista Khashoggi

Las sanciones suponen el bloqueo de cualquier activo que tengan esas personas en suelo estadounidense y la prohibición de las transacciones con empresas o personas en ese país.


Estados Unidos sancionó este jueves a uno de los principales asesores del príncipe heredero de Arabia Saudita, Mohamed bin Salman, y a otros 16 funcionarios sauditas de esa monarquía por la muerte del periodista Jamal Khashoggi, asesinado el 2 de octubre en el consulado de su país en Estambul.

El Departamento del Tesoro estadounidense aseguró en un comunicado que todos los sancionados "formaron parte de los planes y la ejecución" de la operación que terminó con el asesinato de Khashoggi, un periodista que supo ser parte de la élite del reino, hasta que se exilió en Estados Unidos el año pasado y se volvió muy crítico de las autoridades sauditas.

Entre los sancionados se encuentra a Saud al Qahtani, un importante asesor de MBS así como también el cónsul general de Arabia Saudita en Estambul, Mohamed Alotaibi, -quien presuntamente también jugó un rol en la muerte del periodista- y otras 14 personas que integraron el equipo que asesinó a Khashoggi, informó la agencia de noticias EFE.

El presidente estadounidense, Donald Trump, que en un principio se mostró escéptico respecto a la posibilidad de que Riad hubiera estado implicada en los hechos, dijo después que su gobierno adoptaría la "respuesta" necesaria contra los culpables del asesinato del periodista.

La decisión que tomó este jueves el gobierno estadounidense se conoció luego que el fiscal general de Arabia Saudita, Saud al Moyeb, pidiera públicamente la pena de muerte para cinco personas acusadas del asesinato del periodista y anunciara que presentó cargos contra otras seis.

Asimismo, el fiscal saudita aseguró en una conferencia de prensa en Riad que el príncipe heredero no estaba al tanto del crimen.

Al Moyeb explicó que la investigación oficial concluyó que Khashoggi murió tras una pelea en el Consulado de Estambul. Le inyectaron una gran cantidad de un somnífero que acabó con su vida y, luego, su cuerpo fue desmembrado y entregado a "un colaborador turco".

Según el fiscal, ya le pidieron más información a Turquía para avanzar en la investigación. Por ejemplo, pidieron que les entreguen el teléfono celular de Khashoggi, las grabaciones de audio realizadas dentro del consulado y las de video tomadas en los alrededores del edificio, así como los testimonios de testigos recabados por la Policía turca.