15/11/2018 Guatemala

El presidente de Nicaragua cancel su participacin en la Cumbre Iberoamericana

Daniel Ortega tenía previsto llegar este jueves pero esta mañana se retrasó un día su llegada, que finalmente fue anulada horas más tarde, según la Secretaría de Comunicación de la Presidencia guatemalteca.


El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, canceló este jueves su asistencia a la XXVI Cumbre Iberoamericana que se celebra en la ciudad guatemalteca de Antigua, horas después de que un grupo de nicaragüenses protestara contra su gobierno ante la sede de la reunión multilateral.

El mandatario centroamericano era uno de los 17 presidente confirmados para la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno que tendrá lugar mañana en la ciudad colonial.

En el marco de esa reunión, un grupo de unos 200 nicaragüenses protestó hoy en las calles de Antigua contra la represión ejercida por Ortega en Nicaragua, donde 200 personas -según el gobierno- y hasta 535 -según ONGs- murieron en las protestas antigubernamentales que se sucedieron desde abril.

"Venimos a repudiar al gobierno de los Ortega-Murillo de Nicaragua. Venimos aquí en una demostración pacífica", dijo Rodolfo Calero, un nicaragüense radicado en Guatemala desde hace más de 20 años.

Arropados con banderas de Nicaragua, los manifestantes exigieron la libertad de los llamados "presos políticos" y la renuncia de Ortega y su esposa, la vicepresidente nicaragüense, Rosario Murillo.

Entre los asistentes, había también personas que tuvieron que huir en los últimos meses a raíz de la reciente crisis, como Joelia Álvarez, una de 19 años que estudiaba en la Universidad Nacional Agraria en Nicaragua.

"Tuve que huir de la represión porque la Policía estaba siempre frente a mi casa y no podía salir de ahí", contó la joven llegada el mes pasado a Guatemala, citada por la agencia de noticias DPA.

"No estaba segura en Nicaragua, solo logré salir yo", explicó.

La crisis social comenzó el 18 de abril pasado con una serie de protestas por unas fallidas reformas de la seguridad social que terminaron convirtiéndose en una exigencia de renuncia contra el gobernante.

La represión policial y de paramilitares contra los manifestantes provocó una ola de críticas en la comunidad internacional contra el gobierno sandinista.