13/11/2018 Infografa EE.UU.

Con 44 muertos y 230 desaparecidos, California sufre el peor incendio de su historia

Más de 5.000 bomberos luchan contra el avance de las llamas hacia el sur de la región, donde cientos de miles de personas tuvieron que ser evacuadas.


Más de una decena de cuerpos fueron hallados este martes en una zona de California arrasada por lo que ya es el incendio más mortífero de la historia de ese estado, en una serie de focos que dejó al menos 44 muertos y 230 desaparecidos.

Las autoridades locales informaron del hallazgo de 13 cadáveres en el condado norteño Butte: diez de ellos en la ciudad de Paradise, de 26.000 habitantes y devorada por las llamas, y otros tres en la vecina localidad de Concow, reportó la agencia de noticias EFE.

Hasta ahora, 42 personas fallecieron en el incendio bautizado como Camp Fire, que pasó a convertirse en el más letal de la historia de California -por encima del de Griffith Park de 1933 en Los Ángeles, donde murieron 29 personas- y dos más en otro foco en Malibú.

"Quiero recuperar tantos restos como sea posible, tan pronto como podamos, porque sé la carga que significa para sus seres queridos", dijo a los medios el sheriff de Butte, Kory Honea.

El alguacil advirtió que la cantidad de muertos podría elevarse considerablemente en los próximos días, ya que alrededor de 230 personas permanecían aún desaparecidas.


Más de una docena de equipos de búsqueda y rescate rastrillaban lo que quedaba de la consumida Paradise, mientras familiares registraban refugios, hospitales y comisarías en busca de sus seres queridos.

Entre ellos, Teresa Morniz, una residente que sumó el nombre de su marido a la lista de desaparecidos.

Albert Moniz, un minúsvalido de 67 años, estaba en su casa de Paradise cuando las llamas se aproximaron.

"Me llamó y me dijo: 'Hay un incendio, tengo que irme'", explicó su mujer con lágrimas en los ojos.

Su esposo se refugió en casa de un amigo, desde donde volvió a llamarla, pero hasta esta tarde no había vuelto a tener noticias.
"No tiene celular", precisó Moriz, citada por el diario Los Angeles Times.

El fuego, que se desató el pasado jueves, ya devoró 505 kilómetros cuadrados y destruyó más de 6.450 viviendas, mientras otras 15.000 estaban amenazadas este martes.

A última hora de esta tarde, el incendio había sido contenido en 30 por cierto, consignó la agencia DPA.

Los focos seguían avanzando también sin control en el sur de California.

El bautizado como Woolsey Fire se desató cinco días atrás en la lujosa localidad de Malibú, cercana a Los Ángeles, donde tienen sus residencias numerosas celebridades.

El fuego allí ya se cobró la vida de dos personas, arrasó 37.600 hectáreas y consumió 370 edificios, entre ellos los hogares del músico Neil Young, la cantante Miley Cyrus y el actor Gerard Butler.

Ante esta situación, el presidente Donald Trump aprobó anoche la solicitud de California para declarar la situación como un "desastre de especial gravedad".

Ese estatus ofrecerá a los afectados por fuego ayuda financiera del gobierno federal para alojamiento, desempleo, gastos legales y tratamiento psicológico, que se sumará al prestado por el estado sureño y las autoridades locales.