10/11/2018 condena

Penas de hasta 30 aos para una banda de secuestradores que intent matar a un comisario

"Estos delincuentes se lo merecían, porque cuando salían a cometer algún hecho solamente querían matar", aseguró el comisario Díaz que recibió un escopetazo en el ojo durante una persecución a la banda.


Una banda fue condenada a penas de hasta 30 años de cárcel por dos secuestros extorsivos, robos y el intento de homicidio del ex jefe de la División Antisecuestros de la Policía Federal en 2016, a quien hirieron de un escopetazo en el ojo y le dejaron graves secuelas durante una persecución en la localidad bonaerense de Villa Martelli.

Fuentes judiciales informaron este sábado que el Tribunal Oral en lo Federal 2 de San Martín aplicó la pena más alta a Carlos Insaurralde, en tanto que a Daniel Nuñez lo condenó a 24 años, a Ricardo Paz a 18 años y a Oscar Meza Cardozo y a Lucas Segovia a 15 años, además de declarar a estos dos últimos reincidentes.

Los jueces Daniel Alberto Cisneros, Walter Antonio Venditti y Matías Mancini hicieron lugar a las penas que había solicitado en su alegato el fiscal Alberto Gentili, que trabajó en colaboración con su par Santiago Marquevich, de la Unidad Fiscal Especializada en Secuestros Extorsivos (Ufese).

A toda la banda se la halló responsable de los delitos de secuestro extorsivo agravado por la intervención de tres o mas personas, robo agravado por haberse cometido en poblado y en banda, amenazas, resistencia a la autoridad y tentativa de homicidio agravado en el caso del ex jefe de Antisecuestros de la PFA, comisario inspector Gustavo Santos Díaz (53).

Ese ataque ocurrió el 9 de junio de 2016 cuando Díaz recibió un escopetazo en un ojo y un brazo en momentos en que encabezaba un operativo encubierto para detener a esta banda en Villa Martelli y se produjo un tiroteo durante el cual se registraron unos 80 disparos.

A una semana del secuestro, los autores fueron apresados en allanamientos realizados en las localidades de José C. Paz, Merlo y San Andrés, en el noroeste del Gran Buenos Aires.

"Estoy feliz porque se hizo justicia, es un fallo ejemplar. Estos delincuentes se merecían esta condena por su maldad y su perversidad, porque cuando salían a cometer algún hecho solamente querían matar", dijo a Télam Díaz, quien también elogió la tarea del fiscal Gentili y la investigación policial.

A raíz de las heridas sufridas, el comisario perdió la visión del ojo derecho -del cual fue operado cuatro veces- sufrió una disminución en la fuerza del brazo izquierdo (donde recibió 40 perdigones) y tiene un dolor incesante en la cabeza.

Al respecto, explicó que uno de los perdigones le quedó alojado en el cerebro, pero no se puede operar.

"El neurólogo no puede determinar si el dolor constante es por el perdigón o por el estrés postraumático, así que estoy medicado, pero el dolor no desaparece por ahora", explicó Díaz, que está con licencia médica y no pudo regresar a su trabajo en la Policía Federal.

Otro de los secuestros por los que se condenó a la banda ocurrió el 9 de mayo de 2016, cuando privaron de la libertad a una pareja que circulaba por Juana Azurduy al 3000, en Nuñez, y le robaron su auto y otras pertenencias: a modo de intimidación, al hombre le pegaron un balazo en un hombro.

En tanto, el 22 de mayo del mismo año, alrededor de las 20.30, secuestraron a un joven en la esquina de Amenábar y Ugarte, en Belgrano y le robaron su auto, un teléfono celular y otros efectos personales cuando se dirigía a una cena.

Antes de liberarlo en José León Suárez y sin ningún motivo, el joven recibió un balazo en su glúteo izquierdo, pero el proyectil siguió su recorrido y le quedó alojado en el estómago.

En los dos casos, la banda se comunicó con la familia de las víctimas para intentar cobrar un rescate, pero en ninguno de los dos casos se concretó el pago.

La banda tenía otros integrantes que todavía no pudieron ser identificados y por eso el TOF de San Martín remitió testimonios de lo recogido en el debate a un juzgado federal de San Isidro para que continúe con la investigación.