07/11/2018 Estados Unidos

La Casa Blanca resiste en el Senado la ofensiva demcrata en las urnas

El Partido Demócrata ganó la Cámara de Representantes y recuperó varias gobernaciones, pero el presidente Trump se mostró satisfecho con el triunfo republicano en senadores que le permite aspirar a una futura reelección.

Por Jos Carlos Marino


Donald Trump siente que salió airoso de una contienda que parecía iba a ponerlo contra las cuerdas, con los principales medios de comunicación haciéndole campaña en contra las 24 horas y encuestas que auguraban una derrota mayor, el presidente estadounidense se siente optimista en la apuesta por su continuidad al frente de la Casa Blanca.

Si los demócratas lograban el control de ambas cámaras su gobernabilidad estaría cuestionada, ahora la mayoría del Senado en teoría bloqueará lo que intenten los opositores desde la Cámara Baja. Tampoco de estos comicios surgió un líder fuerte que lo enfrente ni en su partido ni en la oposición, eso le asegura a Trump seguir siendo el centro de la escena, el lugar que más le gusta.

Trump realiza un balance electoral

Los buenos números de la economía o el bajo desempleo no fueron determinantes en el resultado, el mapa electoral volvió a dibujar un cuadro similar al del 2016, con las grandes ciudades costeras apoyando a los "progresistas" demócratas y el centro del país respaldando la gestión presidencial "conservadora" republicana.

Los de la Cámara Baja son los resultados más representativos porque fueron los únicos que abarcaron toda la Nación y marcaron que la tendencia en todo el país fue a favor de los demócratas.



A nivel de los estados de la Unión, con 36 de las 50 administraciones en disputa, el Partido Demócrata obtuvo muy importantes avances, paso de tener 16 gobernadores a 23, a la inversa de los republicanos que vieron reducirse sus gobernaciones de 33 a 27.

En estas elecciones el PD le arrebató al PR: Illinois, Kansas, Maine, Michigan, Nevada, Nuevo México y Wisconsin. No se dieron casos en sentido contrario, pero los republicanos  ganaron la única gobernación que estaba en manos independientes, Alaska.

Si bien los republicanos se contaban de su lado Georgia y Florida, en esos estados el resultado aún no está confirmado definitivamente y podría haber recuentos especiales dado lo ajustadas de las diferencias.


CAMBIOS EN EL CONGRESO





Los resultados en el Congreso fueron divergentes y hubo un reparto de ambas cámaras entre las principales fuerzas en pugna, los demócratas llevaban 8 años siendo minoría en la Cámara Baja.

De la mano de su líder en el recinto, Nancy Pelosi, los opositores del PD volverán a la titularidad del cuerpo tras la gestión republicana que a la fecha se encuentra en manos de Paul Ryan.  Pelosi ya lideró la Cámara entre 2007 y 2011, sobre el final de la presidencia de George W. Bush y el comienzo de la administración de Barack Obama. 

Nancy Pelosi realiza su balance de las elecciones y Ted Cruz elogia el voto texano

Hasta el último conteo los demócratas ganaban 222 bancas para el próximo bienio y superaban los 218 asientos necesarios para la mayoría en la Cámara de Representantes, hasta la presente elección tenían solamente 194 lugares.

Los republicanos por el contrario bajaban a 198 bancas, cuando defendían 241, con 420 bancas de las 435 en juego ya definidas, solo restan asignar 15 que en el transcurso de los próximos días deberán definirse.



En la Cámara Alta donde estaban en juego 35 bancas, por el contrario los republicanos podrían ampliar el número de bancas, ya tienen asegurada la mayoría propia con 51 bancas sobre 100, pero hay 3 en el aire que podrían llevarlos hasta las 54 en caso de concretarse.

La oposición demócrata hasta el último recuento solo tiene aseguradas 44 y sigue pugnando por las otras tres en juego que en caso de caer todas de su lado retendrían las 47 que tenían. Los independientes conservaron sus dos bancas.

La  participación electoral de este año fue récord para elecciones de medio término con más de 113 millones de ciudadanos que se acercaron a las urnas, influenciados por la polarización con eje en la controversial y polémica figura presidencial.