23/10/2018 Justicia

La Cmara revoc el quinto sobreseimiento y proces al ex novio por el crimen de Marianela

De esta manera el acusado de degollar a la joven Rago en 2010 quedó a un paso de ir a juicio oral por el delito de “homicidio simple” que prevé una pena de 8 a 25 años.


Francisco Amador, el ex novio de Marianela Rago Zapata, la joven que en 2010 apareció degollada en el barrio porteño de Balvanera, fue procesado por el homicidio en un fallo de la Cámara del Crimen que anuló su quinto sobreseimiento en base a una nueva data de muerte, al pasado violento del acusado y a lesiones que presentaba y podrían haber sido producidas por la víctima en su defensa.

Fuentes judiciales informaron este martes a Télam que la Sala VI del mencionado tribunal procesó, sin prisión preventiva, a Amador (31) por el delito de “homicidio simple”, que prevé una pena de 8 a 25 años.

Los camaristas Julio Marcelo Lucini, Mariano González Palazzo y Magdalena Laíño, le dieron la razón a la fiscal de instrucción de la causa, Marcela Sánchez, y la abogada de la querella, Veronica Cicchi, en las apelaciones que presentaron cuando en agosto pasado la jueza en lo Criminal y Correccional 15, Karina Zucconi, había dictado el sobreseimiento del imputado por quinta vez en ocho años.

En vez de ordenarle a la jueza un nuevo pronunciamiento, la Sala VI procesó en forma directa a Amador, quien de esta manera quedó a un paso de ir a juicio oral, aunque su defensa podría apelar ante la Cámara Nacional de Casación.

“La investigación realizada por la jueza de la instancia anterior, instada en su mayoría por esta Sala a través de sus distintas integraciones, revela que no se reúne -en modo alguno- la certeza negativa que, inexorablemente, exige nuestro ordenamiento jurídico vigente para disponer la desvinculación de Amador”, dice el fallo al que accedió Télam.

“Por el contrario –continúa- las pruebas producidas y, especialmente, las incorporadas tras la última revocatoria de la decisión similar adoptada el año pasado, valoradas de manera global, refuerzan la probabilidad positiva que motivó la sospecha inicial del imputado como autor del evento”.

“Los datos positivos verificados exceden de manera objetiva a los desincriminantes”, sostienen los jueces.

En los fundamentos, los camaristas destacan que “se ha acreditado que el indagado ejercía hacia la víctima violencia física y verbal de manera reiterada, traducida en golpes, amenazas de muerte y hasta un intento de ahorcamiento” y que “todos sus allegados” declararon que “mantenían un vínculo enfermizo y violento”.

A la hora de evaluar un posible móvil, la Sala VI indica que el propio Amador “reconoció que antes de romper su relación amorosa tenían discusiones fuertes, sobre todo en el último mes" y que en su último encuentro con la víctima -tres días antes de hallarla sin vida- Marianela “le contó que salía con otra persona”.

Los jueces mencionan como indicios clave el hallazgo en un hombro, en los brazos y en algunos dedos de las manos de Amador, de una serie de “equimosis” (moretones) y “excoriaciones” que el imputado dijo que se las hizo por los nervios y cuando lo contuvieron al enterarse que Marianela apareció asesinada.

“Su data es coincidente con la del evento”, dice el fallo y citan la conclusión que dio sobre ellas una Junta Médica realizada en 2017 para reevaluar el caso: “Es altamente probable que las lesiones halladas en la oportunidad de ser examinado el imputado sean producidas por la víctima Marianela Soledad Rago Zapata en un intento de defensa".

La misma Junta Médica estableció como nueva data de muerte la franja horaria entre las 19.10 del 27 de junio de 2010 y las 7.10 del día siguiente, cuando por la noche fue hallada asesinada por su hermano.

Antes se creía que el homicidio se había producido durante la mañana de ese 27 de junio, cuando Marianela regresó de un boliche de Palermo donde pasó la noche con amigos.

Si bien el acusado siempre tuvo coartada para la madrugada y la mañana del día 27, los jueces señalan que “se desconoce de manera certera qué hizo y dónde estaba Amador en la franja horaria del día en el que aconteció el evento, lapso en el cual su celular dejó de tener actividad”.

En las 14 fojas que tiene la resolución, los camaristas no hacen mención a los estudios de ADN y otras pericias que en su momento desvincularon a Amador del asesinato y eran algunos de los argumentos con los que la jueza Zucconi lo sobreseía.

Cinco son las evidencias científicas -entre ADN, huellas dactilares y una pisada- que durante la investigación se pudieron rescatar en la escena del crimen, pero ya fueron cotejadas con Amador y otros posibles sospechosos, y siempre hubo resultados negativos.

Marianela, de 19 años, era de la localidad fueguina de Río Hondo y estaba en Buenos Aires, donde estudiaba periodismo, cuando el 28 de junio de 2010 fue hallada asesinada en el departamento 7mo. "A" que alquilaba en la calle Tucumán 2080.

Según la autopsia, la chica murió degollada y quien la asesinó le aplicó 23 puñaladas con una cuchilla como la que desapareció del cajón de la cocina de la casa.