04/10/2018 Chile

Aysn, el paraso escondido del turismo aventura en el sur de Chile

La zona cordillerana rodeada de bosque, valles, glaciares y ríos de montaña se presta como escenario ideal para realizar pesca, cabalgatas, rafting y demás actividades deportivas de turismo aventura.



Las montañas, valles, glaciares, ríos, fiordos y costas marinas de Aysén, en la Patagonia chilena, son escenario para 18 de las 24 clases de turismo aventura reconocidas en Chile, en una de las regiones más grandes y menos pobladas del país, y de las menos visitadas por el turismo.

Llamada técnicamente la 11ª Región chilena, Aysén se encuentra a la altura de Chubut y Santa Cruz, con más de 10 cruces terrestres que vinculan las emblemáticas Ruta 40 y Carretera Austral a ambos lados de la cordillera.

Con una desarrollada infraestructura turística basada en conectividad terrestre y aérea y hospedajes de diversas categorías y estilos, Aysén llegó a Buenos Aires para atraer más turistas argentinos, considerados sus principales visitantes internacionales.

Luego de que Chile ganara en 2017 el premio al Mejor Destino de Turismo Aventura del Mundo, por segunda vez consecutiva sobre potencias como Estados Unidos, Australia, Canadá, Japón y Nueva Zelanda, el Servicio Nacional de Turismo (Sernatur) trajo la propuesta de Aysén a Argentina.

Durante un encuentro en la Embajada de Chile, el responsable de Comercialización del Destino Aysén del Sernatur, Sebastián Barceló, explicó a Télam que el principal atributo de ese destino "es el turismo de naturaleza, aventura, contacto pleno con la flora y fauna, un turismo que aún está guardado en secreto".

El senderismo en diversos terrenos -bosques, pampas, montañas, hielo y costas- y con variados grados de dificultad, es una de las actividades de mayor demanda por el turismo.

También reciben muchos adeptos a la pesca deportiva, a cabalgatas y al rafting, en especial en ríos y arroyos de montañas, además de excursiones náuticas en fiordos y lagos, junto a glaciares.

Los 120.000 turistas que reciben por año -la mayoría locales- es considerada una cifra baja en relación a los 108.000 kilómetros cuadrados de la Región y a la afluencia de otros destinos chilenos.

Aysén cuenta con unas 5.400 camas turísticas, en hospedajes que van "desde alojamiento básico, atendido por sus propios dueños en los campos, hasta grandes hoteles de 80 habitaciones, de cadenas nacionales", explicó Barceló.

La mayoría se encuentran "en las ciudades de Coyaique (la capital, con unas 2.000 plazas) y Puerto Chacabuco", precisó el funcionario, quien añadió que "también están los lodges, esas cabañas de lujo instaladas en zonas de lagos y bosques".

Sobre la temporada ideal para visitar esa región, dijo que "son cinco meses que estamos recomendando, que son marzo-abril y de octubre a diciembre, cuando hay estabilidad en el clima, una buena temperatura y todos los servicios disponibles".

En su propuesta para los argentinos, Barceló aclaró: "No dimensiono enero-febrero, porque como destino pequeño de Chile estamos siendo muy visitados por el turismo nacional, chilenos que vienen de Santiago muchas veces y no trabajan con la cadena de comercialización, por lo tanto en enero y febrero es muy difícil encontrar camas, servicios de restorán o servicios de guía".

"Todo está un poco saturado, colapsado, porque son dos meses en los cuales la región en los últimos cuatro años ha recibido un boom, un aumento de turistas año tras año, pero de turismo nacional", agregó.

Entre los turistas extranjeros, siguió "para nosotros el principal es el turista argentino, que representa el 70% de los extranjeros que llegan a la región; la mayoría de la Patagonia, por la cercanía, en especial de la provincia de Santa Cruz, y muchos cruzan desde Comodoro Rivadavia",