22/06/2018 cartelera

Todos los espectculos infantiles para las vacaciones de invierno

“El vestido de mamá”, de Gustavo Tarrío; “Hamlet, no es su propio primo”, dirigida por Melisa Hermida; “Lucero tiene un plan”, con guión de Maruja Bustamante e Ignacio Ocampo; y “Quijote”, de Sofìa Pagano, directora y responsable de la adaptación, son algunas de las propuestas de la cartelera porteña en el teatro Timbre 4.

“El vestido de mamá”


Se presentará el domingo 22 a las 15; el viernes 20, jueves 26, viernes 27 y sábado 28 de julio a las 17, en la sala México (México 3554).


Responde Gustavo Tarrío, director de la obra:

Télam: ¿De qué se trata la obra?
GT: Cuenta la historia de un niño que, jugando en soledad en su casa, se fascina con un vestido de su mamá. En un momento sale a la calle y cuando se encuentra con sus amigos recibe algunas burlas. La obra se mete en esa escena de placer y juego, al principio, y de ese primer encuentro con el mundo de afuera de la casa. Todo de un modo muy lúdico, participativo, de alguna manera pariente de los dibujos animados y con muchas canciones.

T: ¿Qué busca reflejar?
GT: Está basada en un cuento de Dani Umpi y Rodrigo Moraes. Sin duda refleja cierta perplejidad de los niños frente al mundo adulto, sus reglas y sus convenciones. Y la obra es una manera de compartir esa perplejidad, de reírse de ella y también de compartir ese sentimiento.

T: ¿Qué siente que demanda el niño como espectador?
GT: Con “El vestido…” descubrimos que los niños perciben que los adultos que los llevan la pasan bien porque se sienten, desde el comienzo, incluidos en la propuesta. Entonces, aunque a veces no entiendan de qué se ríen y por qué se emocionan, están claramente participando de lo mismo. Un poco la condición indispensable de lo teatral, compartir algo en el presente. Hicimos la obra para nosotros y un poco para esos niños y niñas que fuimos.

“Hamlet, no es su propio primo”


Se presentará el miércoles 18, jueves 19 y miércoles 25 de julio a las 17, en la sala Boedo (Boedo 640).


Responde Melisa Hermida, directora:

Télam: ¿De qué se trata la obra?
MH: La obra es una adaptación del Hamlet de Shakespeare y lo que intentamos es poder contar esa historia (la venganza de un hijo ante la muerte repentina de su padre y el veloz casamiento de su madre con su propio tío) desde una mirada lúdica en clave de humor.

T: ¿Qué busca reflejar?
MH: La idea de hacer una relectura de Hamlet para toda la familia me seduce porque es una obra especialmente compleja en relación a los temas que aborda y es profundamente moderna en cuanto a sus procedimientos. Habla de la duda, del amor, de la amistad, de la paternidad/maternidad y de la muerte. Pero también habla del teatro y de la actuación. Poder hacer una bajada de esto para hablar de la actualidad e interpelar a los espectadores más pequeños me resultaba un desafío.

T: ¿Qué siente que demanda el niño como espectador?
MH: El niño es un espectador que demanda mucho. Un pequeño si se aburre lo dice y en voz alta. Se quiere ir y se pone inquieto. Por lo tanto es mucho más exigente que un adulto.

“Lucero tiene un plan”


Se presentará el lunes 16 y el jueves 19 de julio a las 17, en la sala México.


Responde la autora Maruja Bustamante.

Télam: ¿De qué se trata la obra?
MB: La propuesta cuenta la historia de una chica llamada Lucero que vive en una triste ciudad, donde nadie baila, y desea hacer algo para que esto cambie. Así es como conoce a un misterioso personaje que le indica que de conseguir reunir cuatro elementos se le revelará la sabiduría del baile y podrá ayudar a su ciudad. Este sujeto misterioso le dice que debe realizar una travesía a través de cuatro barrios, dominados cada uno por una crew que baila un estilo distinto (locking, popping, breaking y hip hop). Al pasar por cada barrio, Lucero es retada a duelos de baile logrando vencer de diversas formas a cada uno y cada personaje la acompaña en su recorrido. Ella no sólo aprende todas las danzas necesarias en su trayecto, sino que cumple el sueño del gran maestro que era reunir a sus ex alumnos preferidos enemistados hace décadas y que nuevamente sean amigos.

Para esto, se conformó un equipo artístico que trabajó en la composición de música original, guión y coreografías y así nació la obra.

T: ¿Qué busca reflejar?
MB: Partiendo de la creencia de que la cultura hip hop promueve valores como la tolerancia, la paz, el respeto por la diferencia, el compartir, el trabajo en equipo, el pensamiento positivo, la igualdad, y la solidaridad, entre otros. Se desarrolló la idea de poder realizar una obra que reconozca las estéticas juveniles y a los jóvenes como portadores de cultura. Dentro de este marco se decide apuntar a un público infantil-joven con el objetivo de transmitir y fomentar los valores antes mencionados

El objetivo fue crear una propuesta fresca y original que fusionara la danza urbana, el trabajo teatral y musical, creando una identidad propia y un lenguaje nuevo que le abre un espacio a los estilos urbanos en la escena artística nacional.

La historia habla del compartir, de la valentía, la comunicación, el aprendizaje y la amistad, conjugados en una estética con la impronta de la cultura hip hop.  

La obra es el cuerpo. El criterio es mostrar un despliegue virtuoso de baile y precisión. Más bien centrado en los estilos y la puesta también pone énfasis en el juego de luces y se releva con un DJ en vivo y visuales hechas especialmente para la obra. Desde la composición musical se trabajó desde una postura filosófica perteneciente a la cultura street que trae como concepto principal del hip hop de paz, amor y diversión.  

El plan es lograr un lugar confortable, donde después los niños se animen y arrimen a bailar con los intérpretes como final de la obra.

T: ¿Qué siente que demanda el niño como espectador?
MB: El niño como espectador quiere estímulo, desafíos y sorprenderse. Pero también el niño es como el perfecto espectador, acepta el artificio y se entrega a esa mentira con placer. Los chicos quieren aventuras y conocer el mundo.

“Quijote”


Se presentará el martes 24, jueves 26 y viernes 27 de julio a las 17, en la sala Boedo.


Contesta Sofìa Pagano, directora y dramaturga de la adaptación de la pieza:

Télam: ¿De qué se trata la obra?
SP: Quijote es el hombre que persigue el sueño, pero no solo entendido como utopía, ideal, belleza y poesía, sino también como “impalpabilidad” de lo que es “real”. Lo real se explaya en una dimensión ilusoria que pertenece a cada uno de nosotros, es decir, que en nuestra parte más íntima y singular, lo real encuentra su verdadera consistencia. Los personajes alrededor de Quijote, cada uno a su manera, con sus tintes característicos de la comedia del arte y su enfoque rocambolesco y satírico, se oponen a la fuerza del sueño que él arrastra con la pretensión de que “su realidad” sea más consistente, por ende más valiosa.

T: ¿Qué busca reflejar?
SP: Como corresponde a la más clásica de las comedias, refleja antes que nada lo vicioso de lo humano y no me refiero a los malos hábitos, sino a todo comportamiento arraigado. Pienso en el vicio como en cualquier círculo de creencias y costumbres que se instala y cierra sobre sí mismo, donde uno se encuentra mordiéndose penosamente la cola cual perro, y dejando afuera todo lo novedoso.

T: ¿Qué siente que demanda el niño como espectador?
SP: En principio no pensamos que la obra pudiera dirigirse a un público menos que adolescente, sin embargo nos asombró descubrir que, al encontrarse en sala chicos que rondaban los diez años quedaron cautivados por la visión de Quijote. Gags, acciones clownescas y malentendidos, no escasean en nuestra comedia y creo que estos elementos son gratos para un público de chicos y adolescentes; sin embargo la obra no se reduce solo a eso. Los grandes pedagogos nos enseñan que la complejidad del mundo, el impacto de las emociones, el choque del deseo con las convenciones, las reglas establecidas, no son problemas ajenos ni a los jóvenes ni a los más chicos. Ellos necesitan personajes ricos y complejos con los cuales puedan identificarse y, además, puedan cargar con nobles sentimientos tales como lo son el amor, la valentía y la justicia. Estos sentimientos no son ajenos a la naturaleza humana y si logran conmovernos y convocarlos es justamente por ser parte constitutiva en nosotros mismos, parte necesaria para encarar esta gran aventura que es la vida.