20/06/2018 show

Desde el piano y la palabra, Deza repone los legados de Leguizamn y Valladares

El artista presenta un show y una charla donde acercará al público la trayectoria de dos grandes de la música nacional argentina.

 El pianista, compositor y docente tucumano Leopoldo Deza propondrá este jueves en el espacio porteño de Mala Vida Club una charla y un recital enfocado en las obras de dos gigantes de la música argentina como Rolando "Chivo" Valladares y Gustavo "Cuchi" Leguizamón, sobre quienes además escribió sendos libros rescatando sus obras.

"Hago unos conciertos charlados para difundir a estos compositores centenarios y, de paso, porque los viejos sirven como pretexto para hablar de otra cosa", avisa Deza durante una entrevista con Télam para presentar la doble actividad que mañana desde las 19 se realizará en México 311.

Y para el músico con casi 52 años y una docena de temporadas afincado en Buenos Aires, "hablar de otra cosa" es trazar un panorama sobre los usos y las formas que se aplican a la música popular.

Sin resignar la sonrisa, Leopoldo advierte que "hay un corte generacional y una presencia marcada del mercado para dividirnos y etiquetarnos por actividad y por edad y de ese modo todo un mundo artístico y sus influencias nos queda lejos y discontinuado".

Para el autor de "Solo en mi rancho" (sobre Valladares que editó la Universidad Nacional de Tucumán) y "Corazón alegre" (acerca de Leguizamón con publicación y distribución gratuita del Instituto Nacional de la Música), evoca que "a los viejos no les gustaba mucho nuestra onda, pero íbamos a los mismos lugares como El Buen Gusto, La Cosechera o La Peña del Cardón, así que terminábamos sentados en la misma mesa y tiempo después tocábamos juntos".

En ese sentido, quien el mes próximo publicará un disco compartido con Litto Nebbia titulado "Canciones de Tucumán a Rosario", consigna que "somos de las últimas generaciones que hemos tenido contacto con los mayores y ahora no hay lugares donde vaya todo el mundo y se posibiliten encuentros de la bohemia".

En busca de reponer esos lazos, Leopoldo encara un "Concierto charlado" que a la hora de ponerse a sonar desde las 21.30, lo reunirá con su ladero, el trompetista Ricardo Culotta (su compañero también en el sello La Muda Records), la percusionista Macarena Pajon y con las cantantes invitadas Emilia Danesi, Ana Zeitune y Julia Castagnaro, además de convidar al cantautor Zurdo Castagno.

Télam: ¿Puede pensarse que el ingreso del folclore a la academia con la puesta en valor de mucha obra puede subsanar ese corte que le preocupa?
Leopoldo Deza: Se está generando un ámbito pero también una especie de "Frankenstein" de folclore académico donde vale más el arreglo que el tema y se prioriza el estilo personal. En cambio, el folclore es más una cosa comunitaria de la música nuestra y, aún como docente en el Manuel de Falla, siento que falta reforzar eso en las escuelas. Digo que una vidala o una zamba no es solamente una forma, una cantidad de compases y un patrón rítmico sino que significa otra cosa y la completa, lo que implica un paso complejo por lo difícil que es transmitir esa cosa que no es solamente musical. O sea que un chico puede ser un fenómeno con su instrumento y recibirse con todos los honores, pero no va a saber qué es el folclore hasta que salga a andar y a tocar con mucha gente.