18/06/2018 Tierra del Fuego

Amanecer desde el mar a las 10 de la maana, en la semana de la noche ms larga en Ushuaia

Una trayectoria en catamarán por el canal de Beagle, donde en estos días el alba se demora.

Por Gustavo Espeche Ortiz

 


El alba tiñe de un rojo intenso las nubes y las aguas de la bahía de Ushuaia y desplaza lentamente las penumbras, lo que deslumbra a los pasajeros del catamarán que parte hacia el Canal de Beagle, donde estos días tienen el privilegio de ver amanecer desde el mar a las 10 de la mañana.

La capital de Tierra de Fuego, ya inmersa en la Fiesta de la Noche Más Larga en una ciudad del hemisferio sur, que celebrará el solsticio del 21 próximo, brinda al turista la oportunidad de ver la salida del sol sin tener que madrugar.

Este mes hay gran demanda de tours marítimos a partir de las 9 en la Ciudad del Fin del Mundo, cuyos turistas quieren ver el fenómeno desde un lugar privilegiado como las aguas del Canal de Beagle, que se tornan rojizas a esa hora a causa de un sol aún invisible tras la cola de la Cordillera de los Andes.

Cuando el catamarán Massimo, la nave que llevó a Télam en este recorrido, llega a su primera parada, la isla Alicia, el tono crepuscular ya ha desaparecido pero aún no hay luz suficiente para ver con claridad la colonia de lobos marinos de un pelo que habitan esa roca cercana a la bahía.

 

El guía Maximiliano, miembro de la tripulación que encabeza el capitán Sergio, explica que se trata de un grupo de unos 800 ejemplares de estos pinípedos estacionados en esa roca ubicada a poco minutos del puerto, desde la que la nave continuó hacia la isla Berta.

En este segundo islote que aflora en medio del canal que une los dos océanos, también hay una colonia de lobos marinos, pero de dos pelos, que sólo la habitan en otoño e invierno, luego de reproducirse en islas antárticas y subantárticas, como la Malvinas y las Shettlands, entre otras.

Estos mamíferos comparten el espacio con numerosas aves, en especial gaviotas, cormoranes y palomas antárticas, varias de las cuales acompañaron al catamarán durante el paseo.

Algunas palomas antárticas se posan en el parabrisas de la cabina de mando del catamarán y la cubierta, lo mismo que una especie de tordo, muy negro, cuya confianza lo lleva a caminar entre los pasajeros en cubierta

En estos días previos al invierno, a diferencia de latitudes menores, en Ushuaia el sol no hace un recorrido de este a oeste sino que marca un pequeño arco con esa dirección pero en el norte, sobre el monte Olivia y otros picos cordilleranos para desaparecer en pocas horas.

Cuando el catamarán enfila con mayor velocidad hacia el oeste, rumbo al islote en el que se erige el icónico faro Les Éclaireurs, la claridad diurna ya es total bajo un cielo despejado, pero aún faltará mucho para que los rayos del sol lleguen oblicuos a la nave e iluminen las aguas hasta la tarde.
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