11/06/2018 Espaa

Madrid se ofrece a recibir a inmigrantes rechazados por Italia y evidencia la grieta en la UE

España se ofreció este lunes a recibir a un barco con más de 600 inmigrantes a bordo rechazado por Italia y Malta, que había sido abandonado a su suerte en aguas del Mediterráneo, en un gesto que reavivó el debate en el seno de la Unión Europea (UE) sobre la gestión de la crisis humanitaria en sus fronteras.

El presidente del gobierno español, el socialista Pedro Sánchez, dio instrucciones para que España "cumpla con los compromisos internacionales en materia de crisis humanitarias" y acoja al barco "Aquarius" de la ONG Médicos Sin Fronteras (MSF) y SOS Méditerranée con 629 personas abordo -123 son menores no acompañados y siete mujeres embarazadas-, informó su Ejecutivo en un comunicado. 


"Es nuestra obligación ayudar a evitar una catástrofe humanitaria y ofrecer 'un puerto seguro' a estas personas, cumpliendo de esta manera con las obligaciones del Derecho Internacional", señaló la nota. El Ejecutivo español explicó que el barco sería acogido en el puerto Valencia, situado sobre el Mediterráno. Sin embargo, horas después, la crisis continuaba sin resolverse debido al riesgo que supone para el barco realizar el trayecto de 700 millas hasta la costa de España. 



Con su decisión, España se desmarcó por "razones humanitarias" de la linea de cierre de fronteras que rige en la UE y que impulsan gobiernos del Este europeo como el del xenófobo Viktor Orban en Hungría, al que ahora se unió el nuevo gobierno de la ultraderechista Liga Norte (LN) y el Movimiento Cinco Estrellas (M5E) de Italia.