09/06/2018 entrevista

Silvia Ons: "Hoy los sujetos son mercancas, pero el amor quiebra la lgica capitalista"

La autora de varios libros que hacen referencia a la sexualidad, el amor y lo pornográfico presentó en entrevista con Télam el material de su próximo trabajo y disertó sobre tabúes sociales.


En "El cuerpo pornográfico" la psicoanalista Silvia Ons aborda los mecanismos que llevan a algunas personas a optar por el sexo virtual en una sociedad capitalista que, a tono con el avance de la tecnología, aborta los vínculos y "facilita el goce por el camino más corto sin la mediación del amor y el arte de la conquista".

En el ensayo la autora desarrolla categorías de análisis sobre los condicionantes sociales asociados a los imperativos del éxito como el de "nunca fallar", que provoca en quienes experimentan esas conductas inhibiciones y la imposibilidad de contactar con el otro.

Ons analiza en el libro, editado por Paidós, otros fenómenos de este tiempo que involucran al cuerpo y se ponen de manifiesto en los cortes corporales ante las rupturas amorosas, como formas de autoagresión para aplacar la angustia que estos fracasos generan.

La autora de "Amor, locura y violencia en el siglo XXI" y "Todo lo que necesitás saber sobre el sexo" dialogó con Télam sobre estas cuestiones que tienen como base una sociedad donde el cuerpo queda confinado a la lógica del rendimiento, la producción y la explotación.

- Télam:¿Qué sucede en el sujeto que recurre solo al sexo virtual para satisfacer su pulsión sexual?
- Silvia Ons: Si bien toda generalización peca de perder de vista cada caso en particular, lo que sí se observa en esos sujetos es una pérdida de creatividad, ya que el sexo virtual facilita el goce por el camino más corto, sin la mediación del amor y el arte de la conquista. Al ahorrar al sujeto el trabajo que implica el acercamiento al otro se pierde la dimensión de la inventiva, por lo que a medida que la pornografía recrudece, decae progresivamente el erotismo, y tal agonía no sólo repercute en el ámbito amoroso privado, sino que explica fenómenos tales como el desinterés, el aburrimiento, la falta de pasión por el saber, característico de nuestro tiempo. Los adictos a la pornografía tienen muchas veces serias dificultades en la relación sexual, en particular cuando el partenaire importa y cuando ese vínculo no se ajusta a la mecánica que aquella muestra.