28/05/2018 Una pieza artesanal

Qu sabemos del kelagayi, el pauelo azerbaiyano que est de moda

Este pañuelo de seda, tan de moda últimamente, es una prenda tradicional de las mujeres azerbaiyanas y una de las señas de identidad nacional. En esta nota, revelamos algunos de sus secretos.


En primer lugar, esta obra artesanal se distingue por los materiales de su confección, las distintas variedades de seda fina", según explica el pintor, tapicero y experto en arte azerbaiyano Eldar Mikailzadé.

Según Mikailzadé, el pañuelo produce un placer estético al incluir en su diseño elementos ornamentales azerbaiyanos como la "buta" (lágrima curvada), pájaros o flores.

"Todas las regiones del país tienen sus variantes singulares del 'kelagayi'", explica.

 

El pañuelo produce un placer estético al incluir en su diseño elementos ornamentales azerbaiyanos como la "buta" (lágrima curvada), pájaros o flores



Es que este pañuelo es un complemento clave en el armario de las azerbaiyanas y una prenda que cobra cada vez más popularidad entre las turistas que visitan este país de mayoría musulmana, bañado por el mar Caspio, señala Efe.

Para el especialista,  el  'kelagayi', a diferencia de otros tocados, le queda bien a todas las mujeres, y es por eso que las turistas lo solicitan tanto.

Además, los pañuelos de seda azerbaiyanos tienen un valor práctico porque sirven para proteger tanto del frío como del calor, dependiendo de la temporada.

Eldar asegura que como la seda se caracteriza por ser un material duradero, las dueñas del accesorio, podrán presumir de él durante mucho tiempo.

Las mujeres mayores llevan un "kelagayi" negro en señal de luto y en la vida diaria suelen cubrirse la cabeza con un pañuelo blanco, mientras que en los casamientos tradicionales, la novia se cubre con uno rojo.


Este color también es muy usado pero entre las jóvenes azerbaiyanas también son muy populares los de tonos azul, púrpura o verde.

Inicialmente los pañuelos azerbaiyanos tenían una forma cuadrada, y un tamaño de 150 por 150 centímetros, aunque en la actualidad esas reglas ya no se aplican con tanto rigor.

En el montañoso pueblo de Basgal, a 150 kilómetros al noroeste de Bakú, se sitúa uno de los centros de fabricación de los "kelagayi".

El artesano Abbasalí Talíbov, de Basgal, que heredó de su padre y su abuelo la técnica de la fabricación del "kelagayi", la traspasa ahora a su hijo de 16 años.

Talíbov cuenta que para decorar un pañuelo, con un molde especial se imprime en cera el dibujo sobre la seda y el "kelagayi" se tiñe del color principal.

"Luego la cera se quita y, si queremos, dejamos el dibujo en blanco o lo pintamos en tonos más pálidos que el color principal", explica.

Este artesano puede confeccionar unos 15 pañuelos en una jornada, dependiendo de la demanda.

Algunos de los moldes de acero y de madera se conservan desde tiempos inmemoriales y todos guardan un mensaje especial.


Por ejemplo, la gran "buta" simboliza el Sol y el cumplimiento de los deseos, y la doble "buta", el amor y la fidelidad.

Los pañuelos de seda azerbaiyanos tienen un valor práctico porque sirven para proteger tanto del frío como del calor, dependiendo de la temporada


El maestro suele plasmar en el pañuelo sus deseos para su futura dueña, por eso no hay dos "kelagayi" iguales, afirman sus creadores.

En Basgal se encuentra también un museo del pañuelo azerbaiyano, donde los visitantes pueden conocer su historia, ver sus variedades y hasta presenciar el proceso de fabricación de esos tesoros de seda.

La jefa de la cátedra de Género y Psicología Aplicada de la Universidad Estatal de Bakú, Rena Ibraguimbékova, cuenta que el "kelagayi" simboliza "el honor de las mujeres azerbaiyanas, la paz y el bienestar".

Ibraguimbékova recuerda que unas investigaciones realizadas a finales de los años noventa concluyeron que el arte del "kelagayi" se estaba perdiendo, pero que gracias a sus esfuerzos, apoyados también por las autoridades, la antigua prenda recobró nueva vida.

Y su inclusión en la lista del Patrimonio Cultural Inmaterial de la UNESCO, en 2014 fue el impulso definitivo que devolvió el pañuelo de seda a la vida cotidiana de la sociedad azerbaiyana.



etiquetas