25/05/2018 Claves para entender

Los irlandeses van a las urnas para decidir sobre el aborto

Tres millones de irlandeses votan un referéndum para derogar o no la ley de aborto, una de las más restrictivas de Europa. Actualmente, el aborto no está permitido ni siquiera en casos de violación, incesto o anomalías fetales fatales.

Más de tres millones de irlandeses votan el viernes en un referéndum para derogar o no la ley de aborto, una de las más restrictivas de Europa, que sólo permite la interrupción del embarazo en casos excepcionales y que tiene penas de hasta 14 años de prisión. Si la población da su aprobación, la enmienda actual será sustituida por un texto que habilitará al Parlamento a legislar sobre el aborto. 

Se trata del sexto referéndum del país sobre el tema. Actualmente, el aborto solo se permite cuando la vida de una mujer está en riesgo, incluso riesgo de suicidio, pero no en casos de violación, incesto o anomalías fetales fatales.


Lo que se quiere reformar el la Octava Enmienda de la Constitución incluida en el Artículo 40.3.3, que después del referéndum de 1983 garantiza la protección el igual derecho a la vida de la mujer y del no nacido, y prohíbe el aborto en casi todos los casos: "El Estado reconoce el derecho a la vida del no nacido y, teniendo debidamente en cuenta el derecho igual a la vida de la madre, garantiza en sus leyes el respeto y, en la medida de lo posible, sus leyes para defender y vindicar ese derecho."

Esta norma sólo permite abortar en circunstancias excepcionales, como cuando está en peligro la vida de la madre, que incluye la amenaza de suicidio, pero no contempla el incesto, la violación o malformaciones del feto, mucho menos la decisión de las mujeres.

 También prevé penas de cárcel de hasta 14 años para las mujeres y los profesionales de la sanidad que hagan abortos, lo que implica masivas migraciones a Reino Unido para abortar. 

Desde 1980, unas 170.000 mujeres viajaron al extranjero para abortar “como una forma de esconder el tema bajo la alfombra”, sostuvo la abogada de derechos humanos Lizzie O' Shea al diario británico The Guardian, quien agregó que la ley vigente "tiene consecuencias insidiosas y devastadoras". 



En 1992 se agregaron las Enmiendas 13 y 14, mientras la primera especifica que la prohibición del aborto no limitaría la libertad de viajar dentro y fuera del Estado, la última declara que la prohibición no limitaría el derecho a distribuir información sobre servicios de aborto en el extranjero. En ese año se había propuesto la Décima Enmienda que proponía que la posibilidad de suicidio no era una amenaza suficiente para justificar un aborto. Esta enmienda fue rechazada.

La campaña

El 30 de enero pasado, el gobierno de Irlanda anunció el plebiscito sobre el aborto para decidir si se deroga la actual enmienda, la llamada octava, incluida en el artículo 40.3.3 de la Carta Magna que garantiza de igual manera el derecho a la vida del "no nacido" y de la madre, aprobada en 1983. 


Tras una intensa campaña que comenzó en enero, las últimas encuestas indican que la mayoría del electorado -un 44%- votará a favor de reformar la ley, aunque esta ventaja se redujo en el último mes y hay un 17 % indeciso, según una encuesta del diario Irish Times. 

Durante la campaña hubo de todo, incluso las masivas "fake news" hicieron que Facebook y Google, en un inusitado gesto, limitaran la aparición de anuncios o datos para evitar influencias, lo que provocó protestas de los grupos provida y de la Iglesia católica, que tiene gran influencia en ese país.

¿Qué busca el referéndum del 25 de mayo?

De acuerdo al diario The Irish Times, la reforma busca que no haya más criminalización y que el aborto se pueda realizar dentro de las primeras 12 semanas de gestación con una pastilla y controlada por profesionales que tendrán la obligación legal de discutir las opciones con la paciente.


De llegar a ser derogada la Octava Enmienda, el Ministerio de Sanidad tiene previsto redactar, pese a que nada esté decidido aún, una nueva legislación que podría permitir el aborto en todas las circunstancias durante las primeras 12 semanas de embarazo y, en casos excepcionales, hasta las 24 semanas.

El primer ministro irlandés, el demócrata cristiano del Fine Gael, Leo Varadkar, médico de 39 años, admitió apenas anunció la consulta popular que la ley actual es "demasiado restrictiva e injusta". 


Incluso, el viceprimer ministro, el conservador Simon Coveney, cambió su postura y le pidió a la población que vote por el Sí: "El aborto es una realidad en este país, pero se ven obligadas a tomar decisiones, en mi opinión, sin contar con el apoyo del sistema de salud y de los médicos", dijo. 

Si la mayoría de la población da el visto bueno, la enmienda será sustituida por un texto que habilitará al Parlamento a legislar sobre el aborto. 

Algunos datos

•Entre 1980 y 2016 abortaron en el extranjero más de 168.700 mujeres irlandesas, la gran mayoría fue a Gran Bretaña, mientras que un número menor fue a Holanda, según datos de la sanidad británica, que registra el lugar de residencia de las pacientes.

•En 2016, un mínimo de 3.265 mujeres irlandesas viajaron al Reino Unido para realizarse un aborto, una cantidad que podría ser mucho mayor, ya que solo hace referencia a las mujeres que dieron su dirección irlandesa, algo a lo que no están obligadas. Eso significa que las mujeres irlandesas representaron casi siete de cada 10 (67.9%) de los abortos no residentes llevados a cabo en Gran Bretaña ese año



•Las cifras de 2016 también muestran que otras 724 mujeres y niñas dieron direcciones desde Irlanda del Norte (15%).

•Las mujeres en los grupos de edad que van de 20 a 39 representaron la mayoría de las interrupciones (85%).

•Sin embargo, 10 niñas menores de 16 años buscaron un aborto en el Reino Unido el año pasado, al igual que 56 niñas de 16 o 17 años y 174 mujeres de 18 o 19 años. Otras 255 mujeres de 40 años y más también tuvieron interrupciones.

•Un aborto en Irlanda cuesta unos 1.000 euros, según el Abortiosn Rights Campaign.

•Nueve mujeres y jóvenes irlandesas salen del país por día para interrumpir el embarazo en el Reino Unido y otras tres ordenan píldoras abortivas a través de Internet, consigna The Journal.


Sondeos sobre el referéndum

•La Asamblea de Ciudadanos, un organismo público creado para asesorar al gobierno irlandés sobre una serie de dilemas éticos y políticos que enfrenta el pueblo irlandés, vota en 2017 del 64% al 36% a favor de no tener restricciones en el embarazo temprano.

•El 56% de los ciudadanos irlandeses está a favor del derecho al aborto hasta las 12 semanas de gestación, según un sondeo publicado a mediados de enero por The Irish Times, la primera encuesta a nivel nacional sobre el tema. 



•El 29% de los encuestados está en contra y el 15% no da a conocer su postura.

•En un referéndum en noviembre de 1992, la mayoría de los votantes respaldó una enmienda constitucional que permitía a las mujeres y las niñas viajar "entre el Estado y otro estado" para obtener acceso a una terminación "(62.4% a favor).

•Los votantes también respaldaron la siguiente enmienda sobre el derecho a la información: "Esta subsección no limitará la libertad de obtener o poner a disposición, en el Estado, sujeto a las condiciones establecidas por la ley, información relativa a los servicios legalmente disponibles en otro estado. "

Casos emblemáticos

La historia de las marchas y contramarchas con el aborto en Irlanda está basada en la sangre y en la salud de las mujeres. 

El caso X


 En 1992, salió a la luz el caso X sobre una niña de 13 años que quedó embarazada tras ser violada por un conocido. Junto a sus padres fue a varios centros de salud para abortar, pero nadie la ayudó. La joven sufrió un colapso mental y emocional y quiso suicidarse en varias oportunidades. Sus padres acudieron a la Corte Suprema y lograron que pueda abortar legalmente. 
También la justicia le pidió que legislara para permitir el aborto cuando la vida de una madre estaba en riesgo, incluido el suicidio. 

La Ley de Protección de la Vida durante el Embarazo legisló para el resultado del caso X. Permitió abortos cuando la vida de una madre está en riesgo, incluso por suicidio. En caso de un riesgo real y sustancial para la vida de una mujer debido a una condición de salud física, un obstetra / ginecólogo y un segundo especialista pertinente deben estar de acuerdo y certificar que la interrupción del embarazo es el único tratamiento que salvará la vida de la madre. Se requieren tres especialistas cuando la amenaza a la vida de una mujer está en riesgo por suicidio.

El caso de Savita Halappanavar

En 2012, el caso de Savita Halappanavar reavivó el debate. Savita, una mujer india de 31 años y  embarazada de 17 semanas, llegó al hospital de Galway con dolores y complicaciones y comenzó a abortar espontáneamente. Los médicos se negaron a ayudarla y murió de septicemia. 

Su esposo, Praveen Halappanavar, dice que en repetidas ocasiones solicitó el despido de aborto, pero que se le denegó porque había un latido del corazón del feto. Al preguntarle si pensaba que su esposa aún estaría viva si se permitía la terminación, Halappanavar le dijo a la BBC: "Por supuesto, no hay dudas al respecto".

Tras la muerte de Savita, unos 2.000 manifestantes se reunieron frente al parlamento irlandés en Dublín y celebraron vigilias con velas en todo el país para pedir al gobierno irlandés que reforme urgentemente las leyes de aborto.

Las fuerzas políticas a favor de derogar la Octava Enmienda

Fine Gael


El conservador Fine Gael tiene un voto a conciencia sobre el aborto, lo que significa que cada senador o ministro pueden votar de acuerdo a su propia opinión. Todos los ministros senior de Fine Gael apoyan la derogación, pero hay opiniones divergentes sobre qué debería reemplazar la Octava Enmienda en la ley.
Fianna Fáil


Los miembros del partido republicano y conservador tienen libertad de conciencia sobre el tema, por lo que cada miembro puede votar de acuerdo con su propia opinión. El líder del partido, Micheal Martin, apoya la derogación y permite la realización del aborto hasta las 12 semanas semanas de gestación. Sin embargo, la mayoría de las partes no apoyan la proposición. La convención anual del partido adopotó una posición anti abortista.

Sinn Fein


La posición del partido de corte republicano e izquierda está a favor de derogar la Octava Enmienda y permitir la interrupción del embarazo cuando la salud física o la salud mental de una madre están en riesgo, y en casos de violación, incesto y anomalías fetales fatales. Se espera que apoye la propuesta de permitir la realización de abortos hasta por 12 semanas. Los miembros del partido están sujetos a la decisión del bloque.

Partido Laborista


El partido apoya la derogación de la Octava Enmienda y la posibilidad de realizar abortos hasta las 12 semanas de embarazo y cuando la vida, la salud o la salud mental de una madre están en riesgo. También apoya las interrupciones de embarazo en los casos de anomalías fetales fatales.

Solidarity/ People before profit


Ambas partes son pro-elección y respaldan la elección de una mujer, al tiempo que abogan por la ralización de abortos tan pronto como sea posible.




Partido Verde


El partido ecologista apoya el acceso al aborto sin restricciones hasta por 12 semanas. Después de eso, el partido argumenta que la disponibilidad de terminaciones debe dejarse en manos de los médicos, por ejemplo, cuando existe una amenaza para la salud o la vida de la madre.

Demócratas Sociales


El partido tiene una política de derogar la Octava Enmienda y respalda los abortos en el primer trimestre del embarazo, al tiempo que está a favor de legislar para la interrupción del embarazo bajo petición hasta las 12 semanas de gestación como parte de la provisión del servicio dentro del sistema público de salud. La legislación debe permitir el aborto, después de este período, a partir de la opinión de profesionales médicos en los que la salud mental y / o física de una mujer esté en riesgo o cuando exista una anomalía fatal en el feto.

Alianza Independiente


La coalición no tiene una posición oficial. Tres de los diputados, Shane Ross, Finian McGrath y John Halligan, apoyan la derogación de la Octava Enmienda y la propuesta de permitir el término de hasta 12 semanas. Sin embargo, otros dos, Sean Canney y Kevin 'Boxer' Moran, se oponen a cualquier cambio al Artículo 40.3.3 de la Constitución.

Los argumentos en contra

Para sus detractores, esa nueva ley abriría la puerta a los llamados "abortos a la carta" y a las terminaciones de embarazos de "no nacidos" con malformaciones físicas o psíquicas.


Según la agrupación “8 razones para votar No”, Síle Quinlan, quien está detrás de la camapaña, enumera los argumentos por los que considera necesario evitar la derogación de la Octava Enmienda. Entre ellos, Quinlan considera que legalizar la interrupción del embarazo llevaría a que las mujeres pidieran “abortos a la carta”, y que causa daños psicológicos a las mujeres que se los realicen.