15/05/2018 Estados Unidos

La candidata a dirigir la CIA admiti que el programa de torturas fue un error

Gina Haspel reconoció este martes que la central de inteligencia no debió haber implementado un polémico programa de interrogatorios con métodos de tortura a sospechosos de terrorismo tras el ataque a las Torres Gemelas del 11 de septiembre de 2001.

Gina Haspel, la candidata del presidente estaounidense Donald Trump, a dirigir la CIA, hizo su pronunciamiento en una carta que dirigió al senador Mark Warner, el demócrata de mayor rango en la Comisión de Inteligencia del Senado, con quien mantuvo la semana pasada una audiencia dentro del proceso de aceptación (o no) de su postulación.


Durante la audiencia, Haspel se había negado a responder verbalmente al pedido de que se pronunciara sobre el programa que la CIA bautizó como "técnicas de interrogatorio mejoradas", que consistía en torturar a sospechosos de terrorismo para tener información.

La agente participó en ese programa en una prisión secreta en Tailandia. Reconoció que desde los atentados del 11 de septiembre tanto ella como la CIA habían aprendido "duras lecciones". Haspel trabajó durante 33 años como agente encubierto. Solo en las últimas semanas la CIA divulgó el destino de algunas de sus misiones.



En la prisión de Tailandia fueron interrogados dos hombres acusados de pertenecer a Al Qaeda: Abu Zubaida y Abd al Rahim al Nashiri. Antes de la llegada de Haspel, Abu Zubaida fue sometido 83 veces a la técnica de ahogamiento simulado, que consiste en verter agua sobre el rostro cubierto con una tela para provocar la sensación de asfixia al interrogado. Al Nashiri sufrió la práctica tres veces con Haspel ya al frente de la instalación secreta, según informes que el Congreso hizo públicos.

Finalmente, la CIA concluyó que no tenía ninguna información valiosa y lo mandó a Guantánamo, según el informe de la comisión que dijo que Haspel estuvo "directamente involucrada en el controvertido programa" y jugó un "profundo rol" en la tortura de detenidos.


El video del interrogatorio de Zubaydah fue destruido en 2005, junto con otras imágenes, entre ellas la de los interrogatorios de otro miembro de Al Qaeda, Al Nashiri, también torturado en el mismo sitio.

Presuntamente Haspel también jugó un papel en la destrucción de esas cintas, un extremo que la CIA ha cuestionado, alegando que la decisión recayó en el jefe de Haspel en ese momento, José Rodríguez.