09/05/2018 concientizacin

Llega a Cannes el corto argentino de Campanella sobre la discriminacin

Se trata de "Ian, una historia que nos movilizará", producido por Juan José Campanella y la Fundación IAN con apoyo del Inadi. El film desembarcará en el festival por su importancia en la lucha contra el bullying.


La historia de IAN, el niño con encefalopatía crónica no evolutiva que inspiró el cortometraje que filmó Juan José Campanella, es para el Inadi una excelente oportunidad de visibilizar la lucha contra la discriminación, trabajar para derribar prejuicios y lograr que las personas con discapacidad puedan acceder plenamente a sus derechos.

Por eso, además de llevarlo al Festival de Cannes, el corto se exhibirá en todas las pantallas de los medios de transportes públicos: subtes, colectivos y trenes, como una forma de empezar a extender su mensaje.

Antes de viajar a Francia para presentarlo, Campanella estrenó su audiovisual el 8 de mayo en los cines Village Recoleta, con la presencia del titular del Inadi, Claudio Presman; la ministra de Desarrollo Social, Carolina Stanley; el ministro de Ciencia y Tecnología, Lino Barañao y la mamá de Ian y presidenta de la Fundación IAN, Sheila Graschinsky.

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Campanella señaló que para él lo más importante es que el corto se difunda, “que lo vean padres con sus hijos, que tenga impacto en la sociedad". Se manifestó a favor de la “inclusión” y señaló que el “bullying” que hoy se extiende en distintos sectores de la sociedad y que él mismo sufrió en la adolescencia, “se multiplica cuando la persona es indefensa o cuando tiene algún tipo de discapacidad física”.

El bullying en cifras

Al menos 246 millones de niños y niñas sufren de violencia escolar cada año a nivel mundial, según la Unesco. A su vez, "el 
bullying es causante directo de más de 200 muertes por año en América Latina y España", según la ONG internacional Bullying sin fronteras

Ambas organizaciones realizaron un estudio sobre conflictividad y violencia en las escuelas secundarias (de gestión pública y privada) del Área Metropolitana de Buenos Aires, que abarcaen el período agosto 2016 - agosto 2017 y que evidenció que:

El 80% de los alumnos tiene conocimiento de situaciones constantes de humillación, hostigamiento, ridiculización en suma acoso escolar.


El 50% reconoce sufrir burla de manera habitual por alguna característica física.


El 25% admite comentarios desagradables en público (con mayores proporciones en escuelas privadas).


El 10% admite ser tratado de manera cruel en forma habitual.


El 5% haber sido obligados a hacer algo contra su voluntad.


El 5% declara haber sido tocados o tratados de tocar de manera sexual en contra de su voluntad, de manera habitual o más de una vez.


El 70% de los alumnos sostiene tener conocimiento de la ocurrencia de peleas con golpes entre alumnos en la escuela.


El 6% de los alumnos afirma tener conocimiento o ha escuchado que alguien haya llevado algún arma de fuego a la escuela.


Un 36 % asegura tener conocimiento o haber escuchado que alguien haya llevado algún arma blanca a la escuela.



La ley antibulying

A nivel nacional se sancionó, el 11 de septiembre de 2013, la Ley Nacional Nro. 26.892 denominada como ley antibullying pero la norma nunca fue reglamentada, ni por la entonces presidenta Cristina Fernández ni por el actual mandatario Mauricio Macri.

El método KiVa

Se trata de un método desarrollado en Finlandia, hace más de una década. Aborda el acoso como fenómeno grupal y, en lugar de centrar su mirada en el acosador y la víctima, hace foco en los llamados bystanders, los espectadores pasivos. De acuerdo con la experiencia de Tiina Makela, coordinadora del método para América Latina, el acoso es la estrategia por la que un individuo pretende demostrar una posición de mayor fuerza en un grupo de iguales. Y sin público "en las gradas" no hay bullying.

KiVa

Luego de unos años de haberse implementado el método KiVa en el país báltico se hizo un estudio en 234 instituciones educativas y 30.000 estudiantes, de entre 7 y 15 años, y los resultados constataron que los casos de bullying habían desaparecido en casi un 80% de las escuelas. La contundencia del programa finlandés impulsó su incorporación en más de 20 países, incluido la Argentina, donde un total de diez instituciones, todas privadas por el momento, compraron la costosa licencia.