29/04/2018 arte urbano

Cmo es y qu hace el movimiento contrapublicitario en las calles de Buenos Aires

El movimiento contrapublicitario internacional tiene representantes en Argentina y son los psicólogos y comunicadores de "Proyecto Squatters", que desde 2008 hace intervenciones artísticas en las calles de Buenos Aires y la semana pasada eligieron el barrio porteño de Colegiales, donde Télam los acompañó para ver cómo trabajan.

Por Lisa Cargnelutti

 


"Nos autodefinimos como una respuesta creativa al monólogo del poder. Con nuestras acciones buscamos construir una mirada crítica sobre la sociedad de consumo y los efectos del discurso publicitario", dijo a Télam Julián, quien puso en marcha el colectivo Squatters hace 10 años y prefiere no dar su apellido.

Concretamente, lo que hacen los cinco jóvenes que forman Squatters es convocar a artistas para intervenir anuncios publicitarios en la vía pública: "Pintamos, escribimos, tapamos y dibujamos las imágenes de las publicidades para resignificar sus mensajes y sacar a la luz aquello que ocultan", explicó.



Decenas de artistas convocados por Squatters se encontraron días atrás en Colegiales y rodearon la manzana ubicada frente al Mercado de las Pulgas, entre la avenida Dorrego, la Plaza Mafalda y la calle Conde, donde según una ley sancionada por la Legislatura porteña en 2007 debería estar la Plaza Clemente, pero aún hoy es un terreno baldío cercado con unos 60 carteles publicitarios.

"En 2015 (el Ministerio de) Modernización aprobó la licitación para que se construya un estacionamiento subterráneo, y eso es incompatible con la plaza. Los árboles no crecerían o se morirían porque no filtraría el agua y las raíces no tendrían espacio para crecer", argumentó a Télam Melisa Brarda, una estudiante de biología que vive a dos cuadras.



Junto con los artistas, llegaron decenas de vecinos, ya que en una asamblea previa los squatters y las organizaciones del barrio habían acordado que algunas de las intervenciones reflejarían la lucha por tener un espacio verde y público en ese terreno, que está en desuso desde hace al menos 11 años.

Así, sobre anuncios del Gobierno de la Ciudad, cadenas de comida rápida, gaseosas y un rally de autos, los artistas trabajaron entre las 10 y las 18 para pintar casi 50 murales combinando distintas técnicas: stencil, graffiti, collage, pintura y dibujo, entre otras.