11/04/2018 Alemania

Una visita al Campo de Concentracin de Sachsenhausen que recuerda el horror del holocausto

Ubicado en Oranienburg, a 35 kilómetros al norte de Berlín, el Campo de Concentración empezó a funcionar en 1936, donde antes había funcionado una fábrica de cerveza, y fue una de los primeros establecidas por los nazis.

Por Oscar Pinco


Los visitantes que llegan al Campo de Concentración de Sachsenhausen, en las afueras de Berlín, hoy reconvertido en un lugar de importancia turística, ingresan a las entrañas de uno de los símbolos del horror de la Alemania Nazi, donde el objetivo de "no olvidar" impacta al turista que se encuentra frente a una pesadilla inimaginable

El viaje desde Berlín en tren hasta la estación Oranienburg puede demorarse una media hora, y desde la estación ferroviaria miles de turistas diariamente dispuestos a conocer de cerca cómo se vivió el horror, recorren las calles del poblado ubicado en el distrito de Brandemburgo hasta llegar a lo que hoy se denomina Espacio conmemorativo Sachsenhausen.

Una vez allí, el visitante se detiene frente a una maqueta de bronce donde se puede observar cómo era el funcionamiento de este lugar, y recorremos por fuera las murallas con sus temibles alambres de púas en su parte superior y las torres desde donde los guardias dominaban todo.

Desde allí se llega a la entrada misma del campo, donde en los portones de ingreso de hierro forjado hay una frase: "Arbeit macht frei", que traducido al español significa "el trabajo libera", y es el prolegómeno de los trabajos forzados a los que iban a ser sometidos todos los prisioneros que allí ingresaban.