23/03/2018 opinin

La tuberculosis es una enfermedad curable y prevenible

Cada año, se conmemora el 24 de marzo el Día Mundial de la Tuberculosis y la campaña de 2018 se centra en generar el compromiso de todos para lograr un mundo libre de tuberculosis, el principal asesino infeccioso del mundo. Sobre esta enfermedad "curable y prevenible" y la situación en la Argentina opinó para Télam la Dra. María Cristina Brian, médica tisio-neumonóloga y coordinadora de la Sección Tuberculosis de la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria.

Mara Cristina  Brian

Por Mara Cristina Brian

La tuberculosis continúa siendo una enfermedad de gran preocupación mundial. Prueba de ello es el interés que despierta a nivel de la OMS, OPS y todos aquellos organismos públicos y privados relacionados con la salud de la población. El aumento de casos a nivel mundial, es un llamado de atención internacional dado que la convierte en una patología con alta morbimortalidad. Un tercio de la población del planeta se encuentra infectado por Mycobacterium tuberculosis (MT) o Bacilo de Koch (BK). La vulnerabilidad social, el acceso limitado a los servicios de salud, la estigmatización, la falta de un marco sanitario acorde, el hacinamiento en las grandes ciudades y la discriminación, son algunos de los factores que predisponen a que esta enfermedad siga generando cada vez más casos.

El bacilo BK, se transmite de persona a persona, no existiendo ningún vector intermedio, como sucede por ejemplo en la enfermedad de Chagas, donde la vinchuca es el trasmisor. El BK puede permanecer en el organismo en estado de vida latente durante años en la persona infectada, sin que ésta tenga síntomas y sin tener la posibilidad de contagiar a otros. Si bien la persona infectada no está enferma, es una persona sana infectada, puede enfermarse ante cualquier depleción de su sistema inmunológico (comorbilidades, embarazo, stress, etc.)

El contagio más frecuente del BK se realiza a través de la vía aérea. El enfermo al toser, estornudar, escupir o simplemente hablar, libera al exterior por estos diferentes mecanismos los bacilos, que al estar en contacto con el aire y ser aspirados por personas sanas penetran en el organismo, pudiéndolas infectar y/o enfermar. La vía aérea es la más frecuente de contagio, pero también se puede producir este por la vía digestiva y cutáneomucosa; siendo éstas dos últimas las menos frecuentes.

Si bien la tuberculosis es más frecuente en los pulmones, la enfermedad puede presentarse en todo el organismo (cerebro, riñón, huesos, etc). En la tuberculosis pulmonar activa los síntomas más frecuentes son: tos persistente irritativa o productiva, esputo sanguinolento pudiendo tener episodio de hemoptisis (sangre que se expectora), dolor torácico, anemia, falta de apetito, pérdida de peso, cansancio, fiebre y episodios frecuentes de sudoración nocturna (el paciente durante estos últimos llega a mojar la ropa de cama hasta el colchón)

Estos signos, a veces solapados durante muchos meses, ocasionan demora en la búsqueda de atención médica y su sospecha, dado que pueden confundirse con otras enfermedades; lo que aumenta el riesgo de no tener diagnóstico temprano facilitando el contagio a otras personas.

En la Argentina, las cifras de pacientes afectados aumentaron más de un 6% en los últimos dos años y el 50% de los casos notificados pertenecen a mujeres y hombres de 20 a 45 años, según lo manifiestan los datos recogidos por las notificaciones a nivel nacional.

Los casos se concentran en jóvenes y adultos, siendo las provincias más afectadas Salta, Jujuy, Formosa, Buenos Aires y en CABA el Área Programática del Hospital Piñero la más afectada, como toda la zona sur, siendo el Área del Hospital Zubizarreta la que tiene menos casos de residentes en la ciudad que cursen esta patología.

Según datos de la Red para la Atención de Tuberculosis, en cuanto al índice de mortalidad, los hombres fallecen más que las mujeres, a causa de la enfermedad, siendo el mayor número de muertes en menores de 65 años.

En el año 2015 nuestro país comenzó a presentar un aumento del 0,4% de enfermos. Los casos pulmonares BK (+), es decir aquellos en los que se observa en las muestras de esputo el MT, son los que representan la principal fuente de infección y transmisión en la población; mostraron las tasas de notificación más altas en los adultos jóvenes (15 a 44 años).

Para el 2016 los casos dieron un aumento significativo del 5.9%, afectando principalmente a las provincias de Salta, Jujuy, Formosa y Buenos Aires. La CABA presentó una distribución más que heterogénea en sus diferentes Áreas Programáticas, siendo la del Hospital Abel Zubizarreta la que tiene la menor tasa y la del Hospital Piñero la tasa más elevada, superando ampliamente las del norte de nuestro país.

Se debe tener en claro que la tuberculosis es una enfermedad curable y prevenible. El diagnóstico y tratamiento es gratuito, siendo este altamente eficaz para prevenir, curar y evitar la morbimortalidad.

Resulta esencial fortalecer las acciones de control sanitario y habitacional, para garantizar la efectiva acción terapéutica, especialmente en las áreas y grupos de población más vulnerable.

Desde la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria buscamos generar conciencia en la población, promoviendo la prevención de la enfermedad, la mejora del diagnóstico, el tratamiento y curación. Pudiendo así entre todos poner fin a la infección y enfermedad; ayudando a desterrar la discriminación y el estigma que genera esta patología, impulsando la investigación y la innovación.


(*) Médica Tisio-Neumonóloga. Coordinadora de la Sección Tuberculosis de la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria.

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