25/03/2018

Con un inspirado desfile en homenaje a Cardin, Gaultier cerr su visita a Buenos Aires

El diseñador francés Jean Paul Gaultier cerró el jueves su agenda en el CCK con un espectacular desfile show en el que exhibió su colección de alta costura primavera-verano 2018, la misma que había presentado en París en enero y dedicada a su maestro Pierre Cardin, de 95 años.



El desfile show del “enfant terrible” de la moda tuvo lugar en la imponente Ballena Azul del CCK, en el que durante los días previos Gaultier ofreció conferencias, una clase abierta e inauguró su muestra de trajes de novias y novios “Amor es Amor”, dedicada al matrimonio igualitario y a la diversidad.
          
Dos horas antes del comienzo del show, el ingreso principal al CCK había comenzado a atiborrarse de invitados especiales, figuras de la cultura, el espectáculo, influencers y público en general, que convirtieron la entrada en una vidriera variopinta en la que convivieron mujeres con vestidos largos de satén, gasa o encaje con las que optaron por jeans y zapatillas u hombres enfundados en extraños atuendos.

  Las ilustraciones psicodélicas que transmitieron las pantallas durante todo el desfile reflejaron el espíritu de la colección dedicada a Cardin, ícono sesentista de la moda vanguardista



Esa mixtura rindió culto a la diversidad que tanto ama y profesa el diseñador francés, porque allí estaban todos juntos: desde personajes del jet set local y hasta aquellos anónimos como Sofía, una joven que a las 7 de la mañana había tomado el tren en Haedo para ir a trabajar y luego correr directo al  desfile de su creador “preferido”.



Diseñadores como Pablo Ramírez, Benito Fernández, Mariana Dapianno, y Jessica Trosman, entre otros, estuvieron entre los asistentes.

“Gaultier fue una gran inspiración para mí porque es un quebrador de todo. Es una referencia y no sólo por cómo es como diseñador sino también como persona”, le dijo Trosman a Télam Tendencias.         

“Gaultier fue una gran inspiración para mí porque es un quebrador de todo. Es una referencia"

Jessica Trosman


A las 20.35, con las 1.950 plateas de la Ballena Azul completas y las luces aún encendidas, una pantalla gigante montada sobre el escenario comenzó a transmitir imágenes del backstage que revelaron ricos detalles de las prendas y mostraron el trabajo de Gaultier detrás de escena.  

  
Cuando las luces se apagaron y una música piscodélica empezó a sonar y la pantalla mostró las paredes de madera de la Ballena Azul fusionadas de pronto con el estampado veteado de los vestidos de tafetán de seda tornasolado en color ámbar.   

Las modelos vistieron indumentarias futuristas, de cortes limpios, vestidos con espirales y distintas formas que complementaban colores neutros como estridentes, mientras la pantalla transmitía imágenes hipnotizantes de espirales en los colores y tonos con las prendas que iban apareciendo en la pasarela.

Esas ilustraciones psicodélicas que transmitieron las pantallas durante todo el desfile reflejaron el espíritu de la colección dedicada a Cardin, ícono sesentista de la moda vanguardista, con quien Gaultier aprendió los fundamentos de la profesión.

Al ritmo de un mix de música francesa de los ´70 (esa que sonaba en los filmes de Serge Gainasbour y Brigit Bardot), las modelos llevaban siluetas triangulares, minivestidos y botas de charol blanco, y los modelos vistieron pantalones palazos, polleras largas y trajes de marineros, un fetiche del diseñador.   

El espíritu psicodélico también estuvo en los peinados estilo cacerola corto, redondeado y de colores que llevaron algunas de las modelos.

Las modelos vistieron prendas futuristas, de cortes limpios, vestidos con espirales y distintas formas que complementaban colores neutros como estridentes



El orientalismo también estuvo presente en peinados estilo samurái, aunque también se mezclaban con aires africanos, en bordados y trenzados.

La pasión geométrica de Cardin quedó plasmada en vestidos strapless o con escote irregular.

Para esta colección, Gaultier reinventó el smoking en vestidos y camisas, y no faltaron los corset y corpiños cónicos, como el que Madonna popularizó por los ’90.


A las 20.52, diecisiete minutos después, el desfile llegó a su fin con el saludo de Gaultier, quien con justa razón fue felicitado hace dos meses en París por el maestro Cardin, que lo nombró su legítimo sucesor.

La muestra “Amor es amor”, que pisa por primera vez suelo sudamericano y está compuesta por 35 vestidos y trajes de novias y novios, creados por Gaultier entre 1991 y 2017, podrá visitarse hasta el 15 de julio, en el Salón de los Escudos de miércoles a domingo y feriados, de 13 a 20.