21/03/2018

"Este da en particular ayuda a crear conciencia y a desmitificar el Sndrome de Down"

El 21 de marzo es un día dedicado a las personas con Síndrome de Down. Juan Ignacio Acosta es actor, es intérprete en lenguaje de señas y hace más de 15 años que se dedica a trabajar con el arte y la discapacidad a favor de la diversidad y la inclusión. Hace 10 años abrió su propia escuela de arte integrado “Las Ilusiones”, que en la actualidad está compuesta por 300 artistas con y sin discapacidad intelectual, en su mayoría con estas características.

Por Eva Marabotto



Télam: ¿Cuál es la percepción que la sociedad tiene de las personas con Síndrome de Down? 
Acosta: Considero que la percepción que tiene la sociedad respecto de las personas con Síndrome de Down muchas veces es errónea y otras tantas acotada. Esto se da por un solo motivo: desconocimiento. La sociedad que se encuentra alejada del colectivo de las personas con discapacidad considera a los niños, jóvenes y adultos con Síndrome de Down de una manera aniñada, y los llena de adjetivos cariñosos tales como: “angelados”, “extremadamente buenos”, “dulces”, “sin maldad”. También se dice “son terribles”, “tienen la sexualidad a flor de piel”, “aman bailar”, en otras apreciaciones. Calificar a toda una cantidad de personas y reducirlas a lo mismo, es generalizar y no construir singularidad, algo totalmente necesario en discapacidad. Sin dudas este día en particular, colabora para que hablemos y visibilicemos el gran recorrido que hicimos como comunidad y reconocer todo lo que nos falta por recorrer.  



T: ¿Cómo decidiste dedicarte a trabajar con ellos?
A: Fueron varias situaciones de la vida que fueron dándome este lugar. Circunstancias siempre felices que hicieron que todo esto sea posible. En primer lugar, a los 6 años me dieron un volante del abecedario de lengua de señas, y eso me marcó, entonces estudié y eso me llevó a conocer el mundo de la persona sorda y a trabajar con ellos. A los 13 años, a la salida del colegio iba a un comedio barrial a dar clases de apoyo escolar, ahí trabajé dos años seguidos con Martín, un niño de 7 años con retraso madurativo. Luego comencé Terapia Ocupacional en la UBA, y los tres años de carrera conocí a la actriz y directora Alicia Zanca, (mi mentora, madrina de Las Ilusiones, fallecida en el 2012), ella me acercó al mundo del teatro de manera profesional y junto a ella comencé a dar clases a personas con Síndrome de Down, entre quienes estaban sus hijos. Todas estas situaciones me fueron llevando a armar mi camino.

T: ¿Cuál es el beneficio que el arte escénico les trae?
A: El arte escénico aporta beneficios en general, de igual forma a personas con discapacidad o sin ella. El manejo corporal, el trabajo de las emociones, el desarrollo neuromotor, la posibilidad de elección, de verbalizar, de bailar, de reír, de llorar, de contagiar “buena onda”, el arte escénico es tan grande que en este caso viene bien parafrasear “el teatro es como en la vida misma”. Los beneficios son muy grandes porque convierte al individuo en un ser totalmente autónomo e independiente en el escenario que puede ser trasladado a lo cotidiano.



T: ¿Más allá de disfrutar del arte, las personas con Síndrome de Down tienen posibilidades de una inserción laboral?
A: El mundo del trabajo es complejo para todo aquel que busque insertarse. Salir del campo universitario no da garantía de acceder a un trabajo digno, entonces hablar de esa posibilidad en las personas con Síndrome de Down se complejiza aún más. Sin duda, las personas con Síndrome de Down tienen una discapacidad y esta discapacidad otorga características. Debemos encontrar las potencialidades para lograr una mayor inserción, a veces hay ignorancia de cómo hacerlo y a veces mala voluntad. Hay posibilidades pero son reducidas o muy mal pagas. Hemos notado que incluir a personas con Síndrome de Down dentro del campo laboral trae muchos beneficios, y obviamente aclaro que es una generalidad en la que puede haber excepciones, pero mejora el clima laboral, tienen mayor constancia y compromiso por su trabajo que una persona sin discapacidad, demuestran gran interés y disposición para aprender, espontaneidad y eficiencia en tareas específicas,

T: ¿Existen casos exitosos de personas con Síndrome que hayan podido insertarse exitosamente?
A: El caso de mayor relevancia a nivel internacional es el del español Pablo Pineda, maestro, actor, escritor y conferencista que logró insertarse en el mundo laboral. En nuestra comunidad, tenemos casos que merecen reconocimiento. Pedro Molina, actor que forma parte de un elenco profesional en la obra “Los Hermanos Montesco”. Julieta Ledesma trabaja en el Banco Central y tiene los mismos beneficios que sus compañeros pero también las mismas obligaciones. Ayelén Barreiro ha participado de Showmatch y a partir de ahí creció y se formó como profesora de danza. Hoy da clases en Ramos Mejía junto al municipio de esa localidad.

Pero hay más. Alejandro Cuervo es el primer mago profesional con Síndrome de Down de la Argentina y junto a Omar Sauchuk formaron Magia Inclusiva. Rocío Fiorit es también actriz de nuestra compañía y ahora formará parte de una obra que se estrenará en el reconocido teatro Payró. Fernando Pacheco es preceptor de nuestra compañía. Anthony Jara, actor en la compañía, trabaja en el mercado central y ha logrado una vida totalmente autónoma. Agustín Gazzano es nadador de aguas abiertas en río, integra el equipo de fútbol “tirando paredes” y se ha probado para la selección nacional de futbol argentino con Síndrome de Down. También está Leandro Padrós, que ha fundado su propia PyMe de catering llamada “Los Perejiles” junto a varios amigos.