13/03/2018 cine

Daniel Burman: "Es un milagro que la gente deje lo que tenga que hacer para ir al cine"

El director, guionista y productor es el creador de “Edha”, un thriller de venganza ambientado en el universo de la moda porteña con parejas dosis de corrupción, crimen y romance, que se estrena el viernes en Netflix, y es la primera serie producida por el gigante del mercado audiovisual en la Argentina.

Por Nicols Biederman



 Protagonizada por Juana Viale como la mujer del título, "Edha" narra la historia de una diseñadora de alta costura tan inspirada como traumada por eventos claves vividos en su infancia, que encontrará en un modelo, ajeno al mundo de la moda, y de nombre Teo (el catalán Andrés Velencoso), a la musa que necesitaba para crear una línea de prendas masculinas.

Trailer

La serie está compuesta por 13 episodios y cuenta con un elenco en el que se destacan Pablo Echarri, Delfina Chaves, Osmar Núñez, Sofía Castiglione y el clásico colaborador de Burman, Daniel Hendler, entre otros.

La química con Teo y sus intenciones ocultas, relacionadas con una intriga de talleres clandestinos en condiciones de semiesclavitud desconocida hasta el momento para Edha, gatillará una serie de traiciones de las que ningún personaje saldrá indemne.

Es justamente esa trama subterránea de talleres textiles ilegales, faceta contradictoria y difícil de digerir del glamoroso y frívolo mundo fashion, la que más le interesó al director de “El abrazo partido” y “Esperando al mesías”.

 En conversación con Télam, Burman explicó qué le atrajo del mundo de la moda -tan diferente a su clásico universo de judíos porteños-, la posibilidad de abordar su primera ficción con una heroína como protagonista en lugar de un protagónico masculino y las ventajas de producir para una plataforma de streaming como Netflix.

Télam: ¿Cómo nace el proyecto de “Edha”, que a priori no es el tipo de historia con el que más se te asocia?
Daniel Burman: Me interesaban mucho ciertas paradojas que se dan en el universo de la moda, que es un universo tan luminoso, con tanto glam, fashion, pasarela y cierto canon de belleza aspiracional supuesto, que por otro lado está sostenido por una contracara con muchas contradicciones, con métodos de producción que están muy discutidos. Incluso con una problemática que excede la producción y que va al consumo, porque todos nos vestimos todos los días, nos levantamos a la mañana y nos ponemos algo para mostrar lo que queremos o creemos que somos, con lo cual de banal no tiene nada. Toda la historia camina en el canto de esa moneda, con las dos caras. A veces las historias son una sumatoria de reflexiones, de intereses, de curiosidades y sobre todo de un universo que te atrae, que en este caso fue el de la moda.