07/03/2018 opinin

Si las mujeres paramos se detiene el mundo

Mañana se conmemora el Día Internacional de las Mujeres Trabajadoras y se realizará como el año pasado una huelga internacional de mujeres con la consigna: si nuestro trabajo no vale produzcan sin nosotras. Al respecto opinó para Télam Raquel Vivanco, coordinadora nacional del Movimiento Mujeres de la Matria Latinoamericana (MuMaLá).

Raquel  Vivanco

Por Raquel Vivanco

Este 8 de marzo, Día Internacional de las mujeres trabajadoras, mujeres, travestis y trans volvemos a salir a la calle y a manifestarnos con un Paro Internacional de Mujeres, en la Argentina y en distintos países del mundo, para hacer visible que en pleno siglo XXI seguimos sin gozar de iguales derechos y oportunidades que los hombres.

Se impone en la agenda de gobierno, por primera vez en nuestro país, y gracias a la lucha histórica del feminismo, la posibilidad cierta de que el Congreso de la Nación debata y apruebe la ley de legalización de la Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE) elaborada por la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal Seguro y Gratuito que reúne la firma de 71 diputados/as de todos los bloques partidarios. Estamos palpitando un momento histórico y sin dudas la sanción de una ley que nos dé plena soberanía sobre nuestros propios cuerpos nos permitirá proyectar nuestro plan de vida asumiendo la maternidad como una elección libre y no como una imposición cultural. Este va a ser uno de los principales reclamos del Paro de Mujeres en la Argentina, pero no el único.

PARAMOS porque a pesar de haber generado importantes cambios en la vida social y política de nuestros países, y del mundo; la igualdad de derechos y oportunidades sigue sin concretarse. Estamos lejos aún de poder afirmar que hemos conquistado el ejercicio pleno de nuestra ciudadanía. Seguimos siendo las mujeres y en particular las de los sectores más vulnerados quienes sufrimos las principales consecuencias de las históricas desigualdades de género en nuestras sociedades.

PARAMOS porque la dicotomía existente en la valoración de las esferas pública (asignada a los hombres) y privada (asignada a las mujeres) sigue operando como matriz de desigualdad. Las mujeres con nuestro trabajo sostenemos gran parte de la economía de los países que habitamos. Sin embargo, el trabajo que desarrollamos dentro del hogar (cuidado de lxs otrxs, aseo, administración de la economía del hogar, etc.) no es valorado, y por lo tanto carece de reconocimiento y remuneración. En nuestra mayoría sostenemos doble y hasta triple jornada laboral, dentro y fuera de nuestras casas.

PARAMOS porque que los estereotipos culturalmente impuestos continúan vigentes, asignándonos a mujeres y varones roles determinados por el sistema patriarcal que nos oprime desde hace siglos, perpetuando así las relaciones asimétricas de poder que son la causa primera de la violencia machista.

PARAMOS porque el no reconocimiento y desvalorización de nuestro trabajo en el hogar; las grandes dificultades existentes para nuestra autodeterminación económica; el femicidio como expresión máxima de la violencia machista; la negación del derecho a la soberanía de nuestros cuerpos, son sólo algunas de las terribles realidades que atravesamos las mujeres en nuestro país y en el mundo.

PARAMOS porque la naturalización de las distintas expresiones de violencia sexista por parte de la sociedad, y la ausencia de políticas públicas tendientes a erradicarlas, sostienen y perpetúan en el tiempo la discriminación y la violencia contra las mujeres, inhibiendo el pleno disfrute y ejercicio de ciudadanía a más del 50 % de la población.

Nos toca ser protagonistas de este tiempo histórico, en el que nuestra movilización es determinante para no retroceder en las conquistas y avanzar en nuestras demandas pendientes. Las mujeres somos la vanguardia de la resistencia a las políticas antiderechos.


(*) Coordinadora Nacional del Movimiento Mujeres de la Matria Latinoamericana (MuMaLá).

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