01/03/2018 anlisis

Preocupacin en muchas regiones productivas por la sequa

Las lluvias que puedan llegar la semana entrante ofrecen, a esta altura, pocas chances de mejorar la situación.

Ricardo Baccarin

Por Ricardo Baccarin



El clima seco y las elevadas temperaturas reinantes en los últimos dos meses en muchas regiones productivas del país siguen afectando la producción de los principales cultivos de verano.

“Que a nadie del gobierno se le ocurra gastar nada a cuenta de esta próxima cosecha gruesa 2017/18”, decía en mi cuenta de Twitter dos semanas atrás. Este comentario siguió tomando cuerpo en los últimos días.

Según informan desde la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, la producción de soja alcanzaría solamente los 47 mill./tons., lo que implicará un recorte de algo más de 10 mill./tons. respecto a la campaña precedente, con el consecuente impacto económico y recaudatorio para este ejercicio.

Esta estimación resulta, además, inferior en 7 mill./tons. a lo que se proyectaba al inicio del ciclo.

En maíz, las perspectivas también son malas. La Bolsa estima que el número final proyectado se ubicaría en los 37 mill./tons., lo que implica una merma de 4 mill./tons. respecto a lo que se barajaba en septiembre del año pasado.

Las proyecciones privadas en general ofrecen cifras de producción aun más reducidas, pero el tamaño final de esta campaña se estaría definiendo en el curso de las próximas semanas.

Las lluvias que puedan llegar la semana entrante ofrecen, a esta altura, pocas chances de mejorar las cifras descriptas anteriormente.

El meteorólogo de Commodity Weather Group, David Streit, comenta en su último reporte que las lluvias anunciadas para la primera semana de marzo, poco podrán contribuir a mejorar el estado de deterioro de los cultivos.

De todos modos, Streit anticipa que los milimetrajes resultarán insuficientes, lo que no impedirá que el stress de los cultivos persista.

Paradójicamente, en Brasil las lluvias interrumpirán la cosecha de soja y del maíz tardío, por el desarrollo de precipitaciones en el curso de las próximas dos a tres semanas.

También en los EEUU, la ausencia de precipitaciones afecta al trigo de invierno ya implantado en las planicies centrales del país.

El reporte del USDA sobre el estado de estos cultivos muestra que el 78% de los cultivos de Oklahoma y el 49% de los del estado de Kansas se encuentran “mal a muy mal”.

Estos registros de deterioro se corresponden con los peores de los que se tenga cuenta, y los pronósticos no muestran que esta situación se pueda modificar en el corto plazo.

La sequia reinante amenaza además con trasladarse hacia el Este, comenzando entonces a afectar a una parte del Medio Oeste de los EEUU, en el que en breve tiempo más se implantaran los cultivos de verano.

Desafortunadamente, la mejora en las cotizaciones de Chicago se viene correspondiendo con la particular situación que atraviesa nuestro país.

En el curso de este año los precios de la harina de soja mejoraron un 22%, los del trigo un 12%, los del poroto de soja un 10% y los del maíz un 8%.

Todas estas subas se manifiestan a pesar del boom productivo en los EEUU en su última campaña agrícola, con existencias finales crecientes y muy buenos rendimientos.

El mercado ha conquistado mejoras evidentes casi exclusivamente por el mal clima de nuestro país, en un contexto productivo aceptable en el resto de nuestra región.

Los operadores observarán, de ahora en más, cuál será el resultado final de nuestra campaña y la de Brasil y comenzarán a centrar su atención en las alternativas climáticas de los EEUU.

Cualquier falla en las condiciones que se vienen manifestando en los últimos cinco ciclos -de lluvias abundantes y temperaturas benignas- tendrá como consecuencia directa una mejora sustancial en las cotizaciones que venimos observando en los últimos tiempos.


*Ricardo Baccarin es vicepresidente de Panagrícola S.A.



etiquetas