15/02/2018 Mxico

El boom del consumo y el robo de plantas de agave dejan al tequila al borde de una crisis

La creciente escasez de agave causada por el aumento de la demanda tiene en vilo a toda la industria del tequila. Es que el precio de la planta de la que se extrae la esencia de este destilado se sextuplicó en dos años. El robo de plantas agrava el problema.



En el corazón de la industria del tequila, en el estado de Jalisco, al oeste de México, la creciente escasez de agave causada por el aumento de la demanda del cotizado espirituoso tiene en vilo a toda la industria.

El precio del agave, la planta de la que se extrae la esencia del tequila, se  multiplicó por seis en los últimos dos años exprimiendo los márgenes de los destiladores más pequeños y generando una profunda preocupación en agricultores, productores, intermediarios, y grandes empresas.

Los casi 18 millones de agaves azules plantados en 2011 en México para usar este año están muy por debajo de los 42 millones que la industria necesita para abastecer la demanda




La situación es grave ya que el agave ha sextuplicado su precio en apenas dos años y el aumento de la demanda no es el único responsable de esta situación.

El uso del agave por parte de otros sectores (como el farmacéutico y alimentarario,  entre otros) y los robos propiciaron que la industria del tequila se encuentre en una situación de escasez preocupante.

El faltante no solo afecta a los pequeños agricultores, sino también a las grandes empresas y, según algunos expertos, el problema continuará hasta por lo menos 2021, afirma la revista Fortune.    

El agave tarda siete años en estar listo y hay productores que usan plantas sin madurar lo que agrava el problema

 

"Es un cultivo complicado, no es como el maíz que se siembra y está listo dentro de seis meses. Hay que esperar siete años y eso crea cierta incertidumbre. Si el tequila crece más de lo esperado, sin importar la plantación, con el tiempo será más caro", explica Ramón González, director general del Consejo Regulador del Tequila.

De hecho, algunos productores reconocen que como no tienen plantas maduras, recurren a pequeñas “trampas” para seguir vendiendo, recurso que podría agudizar la crisis.

La trampa consiste en usar plantas que no llegaron a su madurez, algo que no hace más que agravar el problema.  

Principalmente, esta decisión provoca que la industria entre en un espiral que, ahora mismo, no parece tener solución, afirma a su vez un artículo de La Vanguardia. 



Es que las plantas jóvenes producen menos tequila, es decir, se necesitan más plantas para cubrir la demanda.

Esta es una solución que puede funcionar a corto plazo, pero que deja la incógnita de lo que pasará en el futuro, ya que las plantas de los próximos años, se están recolectando ahora.

A su vez, la delincuencia convirtió al agave en objetivo.

Según consigna un artículo de El Economista, el Consejo Regulador del Tequila informó que el año pasado se denunció el robo de 15.000 plantas, más del triple que en 2016.   

En esa línea,  el presidente del Consejo de Agricultores de Agave Azul Tequilana Weber del Estado de Jalisco, Raúl García, advirtió que "el robo de agave está afectando a todas las plantaciones, desde los pequeños productores hasta las grandes industrias con sus propias plantaciones".

"Es un fenómeno, que aumentó en los últimos dos años y eso va de la mano del precio. Cuando costaba 50 centavos a nadie le interesaba robarlo", enfatizó el directivo.  




El Consejo Regulador del Tequila informó que el año pasado se denunció el robo de 15.000 plantas, más del triple que en 2016

   

Las cifras son elocuentes: los casi 18 millones de agaves azules plantados en 2011 en México para su uso este año están muy por debajo de los 42 millones que la industria necesita para abastecer la demanda.

La escasez ya no solo cerca a los productores más pequeños sino que amenaza a las grandes marcas. Mientras, el Tequila seguirá subiendo.