09/02/2018 Salta

Doa Beba y la importancia de estar cuando los vecinos lo necesitan

Verónica Amaya permitió que su propiedad se convierta poco en un centro de evacuados del Ejército Argentino en el paraje “El Rosado”, una de las localidades más afectadas por la crecida del Pilcomayo.

Por Paola Soldano

Doña Beba, como todos conocen a Verónica Amaya en el paraje El Rosado, se convirtió en un engranaje fundamental de la ayuda a cientos de pobladores de la zona afectados por la crecida del río Pilcomayo, a quienes permitió que se resguardaran en su propiedad, convertida poco después en un centro de evacuados del Ejército Argentino, en el municipio salteño de Santa Victoria Este.

La mujer, de 74 años, permitió que dentro del predio de su casa se resguardaran cientos de pobladores, que salieron de sus parajes en busca de lugares más seguros para pasar la emergencia.

"Resulta que esto fue una sorpresa", contó Beba, tres veces testigo de los desbordes del Pilcomayo. Es que nació y se crió en Monte Carmelo, que es uno de los parajes de la vera del río más afectados en estas inundaciones provocadas por las intensas lluvias en el sur de Bolivia.

Formada en la solidaridad, la mujer evocó que a sus 16 años, el agua le daba prácticamente al pecho dentro de su casa en Monte Carmelo, que es "donde ahora más desastre ha hecho el río".
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