06/02/2018 Claves para entender

Cules son las razones de la cada del Dow Jones y qu consecuencias tendr?

El índice industrial de Wall Street tuvo el mayor desplome de su historia en términos netos y golpeó al resto de las plazas del mundo. Los motivos y el panorama que se espera para los próximos días.


El Dow Jones, el índice de la bolsa de Nueva York que mide principalmente el precio de las acciones de las empresas industriales más importantes, cayó más de 1.800 puntos entre el viernes pasado y este lunes, lo que golpeó fuerte a las plazas del resto del mundo, incluida Buenos Aires que ayer cerró con una baja del 4,5%.

Tras un período de alzas en Wall Street desde la asunción de Donald Trump como presidente hace casi un año, el Dow bajó solamente ayer 4,6%, unos 1,175 puntos. No fue el peor retroceso de la historia en términos porcentuales para un sólo día, pero sí en términos netos, aunque muchos analistas le restaron preocupación y lo ven como una corrección tras largos meses de crecimiento extraordinario.

Crédito: Yahoo Finanzas.
Crdito: Yahoo Finanzas.


El nivel de la caída en perspectiva

El Dow se desplomó 1.175 puntos ayer, en lo que fue la mayor caída en puntos en un sólo día. Fue el peor comportamiento diario desde agosto de 2011 durante la crisis de deuda de los países que usan el euro como moneda.

Sin embargo, en un contexto en el que se maneja un valor de operaciones como nunca en su historia, esa merma representa un 4,6%, una cifra lejana al retroceso de 22,61% del "lunes negro" de 1987 o las caídas cercanas al 8% sufridas en varias sesiones de 2008 tras la explosión de la burbuja inmobiliaria en Estados Unidos.



El Dow Jones no fue el único índice de Nueva York en descender ayer, el S&P 500 y Nasdaq retrocedieron 4,1 por ciento y 3,8 por ciento hasta los 2.649 y 6.967 puntos respectivamente. 

Las razones del desplome

El motivo principal del desplome son los temores a los efectos que va a producir el incremento de la tasa de interés anunciada por la Reserva Federal, el banco central de los EEUU.

La buena salud de la economía tras la crisis de 2008, con una tasa de desempleo históricamente baja, mejoró en líneas generales los salarios pero también los precios de los productos y servicios que ofrecen las empresas. Esta inflación fue del 2,1% en todo 2017 y para mantenerla en torno al 2% este año la Reserva Federal espera subir de forma escalonada 0,25% en tres tramos la tasa de interés de referencia.

Si bien esa política monetaria permite combatir la inflación, a su vez sube el precio del dinero. Esto significa que a los indivisuos les va a salir más caro sus créditos e hipotecas y que las empresas van a pagar más por sus préstamos y que atribuidos. Esto genera preocupación entre los inversionistas por la repercusión que tiene en las ganancias de las firmas.

La incertidumbre también crece por el cambio de mando en la Reserva Federal:Janet Yellen dejó formalmente la presidencia el sábado pasado  en manos de Jerome Powell, designado por Trump.

Un tropezón no es caída

La caída bursátil era esperada y hasta vista con buenos ojos por algunos analistas como una forma de enfriar los precios de las acciones que habían subido tan rápido al punto de generar la preocupación de una burbuja. El Dow llegó el mes pasado a un récord histórico de 26.000 puntos, un boom bursátil impulsado por las ganancias récord de las empresas y el fuerte crecimiento económico por las políticas de Trump.

El Dow Jones alcanzó el mes pasado un récord histórico de 26.000 puntos por lo que su caída es vista como positiva por algunos analistas para enfriar el boom bursátil



El republicano tiene una visión de política económica orientada hacia las empresas por sobre otras cuestiones como las repercusiones sociales y ambientales o el déficit público. El mejor ejemplo de esto fue la reforma fiscal que impulsó y aprobó el Congreso que, según la visión de muchos técnicos, beneficia con recortes a las grandes fortunas y compañías, perjudicará a aquellos con ingresos medios o bajos e incrementa de forma considerable la deuda pública.

El golpe en el resto del mundo

En una economía financiera interconectada y trasnacional, la caída abrupta en Wall Street desplomó los índices de las plazas en otras partes del planeta.

El Merval retrocedió ayer 4,5 por ciento. Todo el panel terminó con rojos. La caída más importante fue la de Distribuidora de Gas Cuyana que cayó 12,14 por ciento; seguido por Banco Hipotecario con una baja de 9,21 por ciento y Transener con 8,26 por ciento.

Las principales bolsas de la región Asia-Pacífico se desempeñaron hoy con bajas generalizadas de hasta el 5 por ciento, todavía sacudidas por el  'lunes negro' en Nueva York. Los índices europeos también cayeron cerca de un 2 por ciento.

Wall Street arrancó la rueda en roja y una noticia revelada este martes por el Departamento de Comercio de Estados Unidos no va a ayudar a una mejora: el déficit en el comercio internacional de bienes y servicios aumentó a 566.600 millones de dólares el año pasado, 12,1 por ciento más que en 2016 y el mayor en nueve años.