17/01/2018 Temuco

El obispo de Osorno acusado de encubrir abusos fue repudiado en una misa de Francisco

Luego de oficiar la misa con el papa, Barros debió ser escoltado por carabineros ante los gritos de quienes lo reconocieron y fue retirado del lugar semitapado por los uniformados.

El obispo de Osorno, Juan Barros, acusado de encubrir abusos a niños en el resonante caso Karadima de Santiago de Chile, volvió este miércoles a generar un escándalo al presentarse en Temuco en la segunda misa del papa Francisco en este país, y debió salir protegido por Carabineros luego de concelebrar el oficio religioso con el pontífice.

Apenas ingresó al sector frontal del campo eucarístico de Maquehue e intentó subir al presbiterio para participar de la misa con el Papa, Barros fue interceptado por periodistas chilenos que le preguntaron sin vueltas: “¿por qué no deja la sotana y le hace un bien a la iglesia?”.

Contrariado, el obispo intentó desviarse del tema y dijo que se aprestaba a participar de “una misa muy bonita” y escuchar “el mensaje del papa, que es el mensaje de Jesús”.