13/01/2018 CABA

La ex ESMA, Liniers y Once, paseos que atraen a visitantes por fuera del circuito turstico

Los barrios porteños no son 100 sino 48, aún así son muchos y abren un sinnúmero de posibilidades para quienes buscan conocer algo más que sus íconos turísticos y circuitos más famosos: el Obelisco, la Plaza de Mayo, una caminata por San Telmo, La Boca, Puerto Madero y quizás un paseo de compras en la calle Florida.






La ex Esma, el mercado de hacienda de Liniers y el barrio de Once son algunos de los lugares que visitan argentinos y extranjeros cuando eligen conocer la ciudad de Buenos Aires más allá de los circuitos turísticos y reemplazar las audioguías de los museos por un "cicerón" que los acompaña en su exploración urbana.

Para abrirse camino por fuera de los sitios casi obligatorios para el recién llegado, se puede recurrir a los voluntarios de la ONG "Cicerones de Buenos Aires", a los paseos temáticos guiados por los historiadores de "Eternautas" o visitar el barrio de Once con Lara Mirkin para descubrir cómo es ser judío en Buenos Aires.

"Es una charla cultural caminando por la calle, empezamos tomando café en una confitería, donde les cuento sobre los movimientos de inmigración judía a la Argentina. Después, además de pasar por las sinagogas, entramos a los locales de tela y a un almacén kosher, y comemos la mejor jalá de Buenos Aires en la confitería Ganz", contó a Télam Mirkin, descendiente de inmigrantes rusos y profesora de Letras en la UBA.