27/12/2017 opinin

Plaza Congreso: volver a empezar

El gobierno porteño inició las obras de reconstrucción de la Plaza del Congreso, tras los daños sufridos la semana pasada durante los hechos de violencia mientras se trataba la Ley de Reforma Previsional. Al respecto opinó para Télam Eduardo Macchiavelli, ministro de Ambiente y Espacio Público de la Ciudad de Buenos Aires.

Eduardo  Macchiavelli

Por Eduardo Macchiavelli

La tristeza de ver este lugar que estaba tan lindo, destruido en tan poco tiempo, es enorme. Hace un poco más de dos meses inauguramos la puesta en valor de la Plaza Congreso, tan emblemática y considerada un ícono de nuestra democracia. Fueron meses de mucho trabajo en los que el objetivo se centró en recuperar el espíritu y el esplendor, no sólo del entorno del Congreso, sino también de todo el Eje Cívico de la Ciudad, que abarca Avenida de Mayo y Plaza de Mayo. Nivelamos veredas, restauramos fuentes, aumentamos el arbolado, reubicamos las esculturas para que se luzcan más y sumamos mobiliario urbano. Estábamos realmente muy orgullosos del resultado.

Sin embargo hoy, la realidad de la plaza es otra. El daño que se generó durante la manifestación del lunes pasado en el marco del debate por la reforma previsional, es garrafal. Las tradicionales Glorietas quedaron destruidas. Todo el sistema de riego prácticamente ha desaparecido, muchas baldosas y los bancos, que eran nuevos, han sido completamente destrozados. Se vandalizaron monumentos con graffitis, y las plantas y el pasto están muy dañados. Siento una gran impotencia por ver que el trabajo que hacemos desde el Gobierno, que lleva mucho tiempo de planificación y ejecución, se pierde en un día en manos de personas que todavía creen que la forma de hacer política es a través de la violencia.

Vamos a tener que volver a invertir muchos millones de pesos  para poner la plaza en funcionamiento nuevamente. Las tareas de reparación de la plaza ya están en marcha: se despejaron 15 toneladas de escombros y se procedió a la limpieza del lugar. Lamentablemente hay algunos monumentos, como las escaleras de la Glorieta que eran de un mármol de más de 100 años, cuyo valor es incalculable y que la Ciudad no está en condiciones de afrontar, por lo que tendremos que recurrir a materiales menos costosos. Sin embargo, ya empezamos a tomar los moldes de los faltantes para reemplazarlos y dejarla lo más parecida posible a como estaba anteriormente. Por otro lado, tendremos que arreglar gran parte de las veredas, no solo las de la plaza sino también de todo el entorno; reponer todo el mobiliario urbano y renovar la vegetación que quedó en muy mal estado.

Es una lástima que el esfuerzo y trabajo de meses se derrumbe en tan poco tiempo. Por suerte son cada vez más quienes valoran, cuidan el espacio público y repudian estos actos de vandalismo. Nos va a llevar alrededor de dos meses reparar todos los daños, pero contamos con un equipo muy capacitado que sin dudas logrará restaurar el lugar y dejar a la Plaza Congreso tan linda como que antes.


(*) Ministro de Ambiente y Espacio Público de la Ciudad de Buenos Aires.