19/12/2017 Estados Unidos

Rusia y China rechazan la doctrina de seguridad nacional de Washington

La doctrina estadounidense califica a Rusia y a China como dos competidores estratégicos y “rivales” que buscan crear un mundo "en las antípodas de sus valores".

La columna vertebral de la estrategia de seguridad nacional presentada en la madrugada del lunes por el presidente Donald Trump puso al Kremlin y a Beijing como "poderosos rivales" que pueden suponer potenciales "amenazas" para Estados Unidos. En el texto, Trump señaló a China y Rusia como desafíos al poder, la influencia y los intereses de Estados Unidos, pese a que el presidente recurrió a ellos para mediar en los conflictos con Corea del Norte e Irán, entre otros. 

La reacción china fue dura:
Le urgió a Estados Unidos que "deje de distorsionar los intereses estratégicos" de China y que abandone "el juego de suma cero y la mentalidad de la Guerra Fría", según aseguró en conferencia de prensa la vocera de la Cancillería china, Hua Chunying. "Cualquier país o cualquier informe que distorsione los hechos o maliciosamente calumnie a China lo hará en vano", agregó la funcionaria, citada por la agencia de noticias EFE.

Rusia también reaccionó de manera contundente: 
El vocero del Kremlin, Dmitri Peskov, sostuvo que esta estrategia de seguridad exterior estadounidense es "de carácter imperialista". Los rusos criticaron el hecho que este documento mencione expresamente a China y a Rusia como principales amenazas. "No podemos estar de acuerdo con que a nuestro país se lo considere una amenaza para la seguridad de Estados Unidos", subrayó Peskov. Para el gobierno de Trump, Estados Unidos se enfrenta a unos "poderes revisionistas" que intentan poner al mundo en conflicto con los valores estadounidenses, una visión que se parece mucho a la de Washington durante los años de la Guerra Fría.